Un niño gritón chillón renegón golpeaba a su madre con tal de zafársele nomás pa hacer su voluntad y cumplir sabe qué pinche berrinchito. Cerré los ojos por cansancio y comencé a soñar con un niño que gritaba y reía feliz al disfrutar un viaje en montaña rusa.
Seguro mi mamá también fijaba su mirada en el infinito mientras yo me le estrujaba entre sus brazos, para mitigar las ansias de ahorcarme.
Tres gatos y ningún funeral
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Pensarías que no hay nada bueno en la muerte de un ser querido. ¿La partida
inesperada? Horrible. ¿El deterioro sin esperanza? Horrible. ¿Los
hospitales?...
Hace 1 semana.