25.4.06

Recetario del convaleciente

Como dijera el primer filósofo al que le quitaron sus muelas, el Tal...es por cuales:

"LA DIETA BLANDA SON LOS RÍOS QUE VAN A DAR AL MAR QUE ES MI MUERTE."


Sopa de fideos con plátano.

Rinde un chingo. El primer día, cuando de plano no puede ni abrir la boca y los cachetes están hinchados, no aguanta uno más que un plato, así que el litro de sopa aguanta pa unos dos días. Pero sirve perfecto pa las tres comidas obligatorias.

Ingredientes:

- una bolsa de fideos de la marca que guste, pero de los que vienen listos pa comer, no de los que son solos.
- un plátano tabasco, o macho, como lo prefiera y como mejor le quepa.
- un buen puño de verduras congeladas, porque no hay tiempo de picar las frescas, y de todas formas ni saben tan mal.
- consomé de pollo d'ese comprimido, neto aguanta un montón, da un chorro de sabor. El primer día póngale medio cubito, luego el entero, que al cabo que ps qué.
- sal y pimienta con limón al gusto, dependiendo del tiempo que haya pasado desde su cirugía de muelas. De preferencia comience con dos pizcas, y aumente una por cada día que pase.

Paso uno: póngalo a hervir todo a fuego lento. ¡Ah! Excepto los plátanos.

Paso dos: sírvalo tan caliente como quiera, y póngale las rodajas de plataniux.

Acompáñelo con jugo de manzana o agua de jamaica muy bien endulzada.

Próximamente, en el recetario del estudiante, pasta con crema y atún. No es la ordinaria que cualquiera prepararía, esperen la sorpresa.

Aprovecho para promocionar los productos Chepina, en especial el pollo en salsa de pasilla, no apta para recién operados de las muelas, sino para cuando la convalecencia ha pasado y sea tiempo de tomar venganza gastronómica.

21.4.06

No cambia nada en los amigos

El sujeto "X" (porque si no luego mi amigo Alejandro se enoja), se aquietó, levantó la cabeza, fijó la mirada y encendió las pobladas cejas hasta lo más alto. "A" ya sabía, y pensaba que "X" también. "X" vivió con "e" hasta que éste emprendió el vuelo a las bajas tierras de periférico sur, pero siguen siendo muy amigos, desde la primaria. El día del asado en casa de "A", "X" no tenía nada mejor qué hacer, estaba en su casa picándose los ojos frente a la computadora y revisando en su celular si había mensajes o llamadas perdidas, pues iba muy seguido al baño. Ver a su rubio amigo besar y abrazar a otro hombre le puso inmóvil, sin oler más el plato recién servido. Yo tampoco lo hubiera imaginado jamás. "X" pensó entonces que era posible estar ahí no por casualidad, y en invitar a "E" un café al día siguiente, nomás pa celebrar.
Lo que importa es que son amigos, lo demás no cambia nada.

12.4.06

La pregunta que estableció las reglas.

Los alumnos que integramos Espacio Vanguardia estamos obligados a varias cosas, entre ellas a asistir diario a la inauguración previa a la conferencia plenaria, en la cual pasan un video collage de uy qué propositivos y contraculturales somos los jóvenes, un performance rarísimo sobre política, con todo y palabrotas en los diálogos, ya sabes ouee, locochón pa los chavos, y una presentación de los 10 años de Espacio, en la cual los vanguardia tenemos que aplaudir cuando sale la parte que nos corresponde.
Total que no van quince minutos de evento y uno ya se quiere salir de ahí. Varios -muchos- así lo hicimos: que a dar el rol por el área de comida, que a pasiar a ver qué veíamos, que por agua o cualquier cosa. Unos regresábamos si la conferencia prometía, otros se quedaban dormidos en el hombro del de enseguida, unos menos se quedaban a dormir en el hotel pa llegar nomás a las sesiones de trabajo o a los talleres. La gente que no es de vanguardia nomás se sacaba de onda y armaba un escandalote pa salir del polideportivo donde nos recluían.
Un día, mi nueva amiga Liz, lingüista de la Autónoma de Sonora, me pregunta: ¿traes un chicle? No. Entonces creo que así me voy a parar a hacer mi pregunta:
"Buenos días, mi nombre es Lizeth, vengo de la Universidad Autónoma de Sonora y pertenezco a la comisión de Educación y Cultura de Espacio Vanguardia. Mi pregunta es tanto para los ponentes como para la moderadora y el público en general:
¿alguien tiene un chicle? Si son dos, mejor."

11.4.06

Comentario que puse en el blog de Sal

Mi comisión de Espacio Vanguardia, Educación y Cultura, fue muy clara en sus cuestionamientos durante el encuentro que tuvimos con Calderón. Mi compañero Gezén fue muy claro cuando terminó de leer la última línea de nuestra declaración: ¿No cree que es más importante la educación que lanzar una nueva línea de ropa?
Yo me ocupé de formular una pregunta que me interesaba. Mantuve mi mente trabajando tanto en poner atenchon al candidato como en hacer que mi pregunta fuera contundente. Claudio González, presidente de Fundación Televisa y moderador del encuentro, comenzó a dar la palabra. Desde antes yo había hecho trato con la chica del micro a través de sexys guiños de ojo, pero el guapísimo señor filántropo y moderador se encargó de omitir este silencioso convenio.
Levantaba la mano con sumo entusiasmo, bien alta, altísima. Pero no, no me daban la palabra. Al final, Claudio apuntó a otro par de personas como las últimas. Me frustré tanto, que me enojé, me iba a salir.
De repente, el nuevo amor de mi vida, filántropo empresarial que compensa su sello Televisa con su galanura y encanto, dijo: Felipe, creo que tenemos tiempo todavía para una última pregunta. Sí, ese guapo hombre decidió darme una oportunidad. Lo amo.
A pesar de que, al igual que todos los ponentes del congreso, Felipe Calderón no se molestó en ser claro con ninguna de sus respuestas, la verdad es que mi pregunta me quedó bien bonita:
“Mi nombre es Alejandro Murillo, pertenezco a Espacio Vanguardia. Comparto el mismo sentimiento que mis compañeros en cuanto a las reformas a la ley de radio y televisión, por lo cual quisiera exhortarlo a que de verdad promueva la discusión amplia sobre el tema. Mi pregunta es: ¿de qué manera piensa satisfacer las demandas de la comunidad homosexual mexicana, una cuestión que creo debe preocuparle contando en el partido y su campaña con personas de esta preferencia? Si bien es cierto que en México es todavía impensable el concepto de familia con padres del mismo sexo, ¿por qué no aceptar la legislación de otros, como las sociedades de convivencia?”
¿Qué taaaal, ehhhh?

7.4.06

¡Mamá, prende la video!

Ayer salí en la tele, tres veces. No me incomoda, actué.

Esto de los Congresos es una farsa, un escaparate para los empresarios. He aprendido muchas cosas, como que realmente la juventud de este país está conformada por gente pensante, proveniente en su mayoría de las universidades públicas, capaces de proponer iniciativas para mejorar nuestras múltiples problemáticas como nación y sociedad, de trabajar en equipo con tolerancia y madurez, de desvelarse hasta considerar que sus líneas de acción se encuentran legal y moralmente fundamentadas, comprometidos con ellos mismos y la sociedad...pero también con la idea de mercado laboral.


No tengo problemas con que se le llame mercado y se le apellide laboral. Es un imaginario, una forma de llamarlo y hacer que algo tenga sentido. Pero hay quienes lo ponen por encima de sus capacidades para proponere cuestionar. Encima del trabajo conjunto entre equipos porque creen que es indigno aceptar sugerencias ajenas al trabajo de uno, como si éste fuera universal. Arriba de resolver problemas sociales porque mejor me preocupo por hacerme notar para que no quede duda de quién va a obtener las becas para estudiar inglés gracias al verborreo y la "facilidad de palabra".

Me ha quedado claro que hay que tener un plan de vida, así como me ha quedado claro que no quiero ser un joven comprometido para convertirme en cualquier diputado común y corriente.

5.4.06

DESDE CULIACAN, EN UNA COMPUTADORA SIN ACENTOS, REQUIERO DE UN DESCANSO. AGUANTEN.

1.4.06

La dieta blanda y la dieta dura (último post sobre muelas, hasta que me las saquen el 21 de abril)

La cirugía esa una tortura anticipada. Las muelas extraídas ya no dolían, pero había que seguir con las pastas y el yogurth. Era necesaria la dieta blanda o la herida no sanaría. Afortunadamente, a los dos días la doctora dió de alta las comidas sin grasa ni irritantes. Para entonces, la dieta blanda había molido el estómago y los antojos eran muchos.
Pero ya no imortaba, porque de pronto, como un manjar, aparecieron frente a mí los milagros: un cigarro, un chocolate y una empanada de mole rojo.
Fumé al aire libfe, afuera del edificio, para olvidarme del solitario cineclub de los corazones rotos. Calibré cada inhalación para que rindiera el efecto. Di cada mordida para sentir la reacción del picante en la sangre. Los saboreé y disfruté como si no los hubiera probado en meses, aún cuando realmente no lo había hecho por semanas.
Todavía me espera el chocolate. Me contengo porque luego la memoria falla y con la mezcla de sabores entraré intolerante en una crisis de más antojos. ¡Suficiente! Daré la priemra mordida.

29.3.06

El soundtrack de mis extracciones molares

Al final de cuentas, resultó que la muela que de verdad me molesta está infectada de un como-se-diga, por lo que debo tomar un antibiótico carísimo (que hasta con el doctor simi es caro) y ese analgésico de nombre tan cagado: ketorolaco.

Hablé con la doctora Valle la noche de ayer: mira, mañana a mí me toca guardia, pero ve como a las doce y a ver qué inventamos que parezca una emergencia y te paso. Bueno, el dolor es mucho. Sí, pero ellos no consideran el dolor como una emergencia. Ptrrrr.

Llegué al hostpial y vi como la doctora corría para subir por las escaleras que llevan a las aulas de clase. Esperé justo a un lado de ellas para ver cómo la joven doctora decendía y así interceptarla, abordarla de inmediato y hacerme notar. ¡Doctora!. Hola, en seguida te paso. Bueno -cara de "nuevamente con el 'orita te paso, mhm"-.

Media hora más tarde noté que las baterías del MD se acababan. Chin, pensé, y yo que grabé este especialmente para hoy. Salió la doctora pero para llamar a consulta a un paciente, luego a otro, y así hasta que, como a la siguiente media hora, cuando el reloj marcaba la una, con su mirada ella me buscaba. ¿Yo? Si, pasa.

Ahí fui. En el camino, como de cuarenta pasos (jijiji), mandé unos mensajillos para avisar a quienes cordialmente pudieron estar ahí cuando todo esto parecía no otra cosa que una gran farsa, y me senté. La verdad es que siempre me han parecido cómodos los sillones de dentista, pero ahora eso parecía un instrumento de tortura, como los de aquel video de The Offspring.

Resultó que mi doctora, fresa pero linda, no me iba a operar. En su lugar, la doctora del sillón de junto, menos fresa pero igual de chismosa que la otra. Prendí el MD que apagué pa que rindiera la bat. Te va a molestar, te va a doler, vas a sentir presión aún y con el efecto de la anestesia. Apagué el MD y respirpe profundo. Ya conseguí el artículo, dijo mi originalmente doctora, pero soy Judas y no se los prestaré. ¿Ya viste? (señalando a un doctor galán asomarse por la ventana del segundo piso). Comienza el cuchicheo mientras siento la inyección en el paladar.

A ver, ¿esto duele? Mhhnnhho. Oooooquei, ¿aquí? Dime cuando te duela para ponerte más anestesia. No, así está bien. Aaaaaa ver, un poco de presión...más presión...-gemido de dolor- Tranquilo, aquí viene, ya está flojita, ya casi sale...liiiiiistooooo.

Listo yo, sin mis dos molares superiores, con un depósito bancario que realizar, y la boca entumida, con dos enormes gasas tapándo las heridas y evitando el derrame sanguíneo. Listo yo, sobre el puma y en el micro rumbo a mi casa. Listo yo, que compré una sopa de pasta pa poder comer.

Por cierto, mis molares resultaron toda una atracción de circo. ¿Quieres verlos? Bueno. Mira, lo normal es que sean dos raíces juntas en forma de cono. Las tuyas tienen tres y están chuecas, ¿qué hacemos con ellas? Tíralas, no las quiero, pa eso me las quité.

Estas fueron las rolas que sonaron durante la extracchon:

- To the end, de Blur.
- The skin of my yellow country teeth, de los
Clap your hands say yeah (nombre más apropiado, jamás).
- Is this love, ibíd.
- El track 4 del primero de CLINIC (no sé como se llama).
- Never get old, de David Bowie.

Y ya. No había notado que fue muy poco tiempo. A ver cómo me va en la cirugía...


Soundtrack que faltó (pero estará ahí el viernes):

- The hand that feeds, de NIN.
- Fillip, de Muse.
- This fire, de Franz Ferdinand.
- Getting high, de Ian Brown.
- Sometimes, de My bloody valentine.
- Monster in the parasol , de QOTSA.
- The lost art of keeping a secret, ibíd. (por lo de no poder hablar).
- Orange crush, de REM.


P.D. Solía pensar que los dentistas eran gente bien guapa, pero luego de ir tres días seguidos al hospital del posgrado, he llegado a la sigueinte contundente conclusión: si yo me pusier uniforme y me relamiera el cabello, me vería también irremediablemente guapo. Pero guapo-aburrido. Buuuuuh.

28.3.06

¿Qué tal que el desierto jamás supo que existía el agua de lluvia?

No me gusta estar en la calle cuando llueve. No me gusta que llueva cuando es sobre mi cabeza. No me gusta mojarme porque llueve, pues. En Chihuahua nunca llueve, es desierto.
Lo que sí me gusta es, no: si estoy en una ventana y llueve, me relajo. No siento nada, ni me gusta necesariamente. No hay peligro que me asuste. Nomás me tranquiliza, dejándome quieto o sorprendiéndome, si lo que se aprecia es una tormenta.
El desierto, desprovisto de lluvia. Si alguna vez la conoció, a lo mejor y fue todo lo contrario a un placer. Y entonces "te extraño como los desiertos extrañan la lluvia" se vuelve ilógico. Hasta que, repentinamente, la lluvia se vuelve fortuita, como la lluvia en el árido norte.

25.3.06

El Dolor

El sensible veinteañero necesita cirugía maxilofacial. El fenómeno relacionado a la consecusión de una respuesta común le ha llevado a considerar que la teoría de la relatividad se aplica también a la opinión de las personas. Sí dolerá, no no dolerá, igual y sí te duele, igual y y no.
De no haber comentarios en este post, SV tomará la desición de efectuarla en dos de las cuatro muelas del juicio, una de las cuales le ha provocado ya hinchazón del cachete derecho, mientras que por la otra que corre el riesgo de sufrir serios problemas odontológicos posteriores.
Es entonces, tiempo de reflexionar (wiiu, esto es como en Sex and the city): ¿es el dolor algo relativo, subjetivo, que cada persona experimenta de manera distinta, o de veras cuando te sacan una muela del juicio se vuelve todo oscuro y sumamente doloroso?
Algunos pares de cuádruples veces he soportado la desesperación de no poder comer, por ejemplo, casi siempre a consecuencia de mis enfermedades respiratorias, pero también debido a los apretones que el dentista le daba a los brackets (no, no hay fotos).
SV blog request: necesito saber, entonces, si es de verdad una absoluta y completa locura eso de acometer en mi persona dos extracciones molares superiores y dos cirugías maxilofaciales inferiores el mismo día, a la misma hora (que, de acuerdo con la doctora -muy joven y fresa, hay que invitarle unas chelas- en verdad será sólo una hora de cirugía y nada más), bajo la recomendación de los postgraduantes en odontología de que es mejor, pa no tener que pasar por inmensos dolores nunca más. ¿Será que sufriré dolores por partida cuádruple? Cara de susto (pero voto por las cuatro).

19.3.06

Por qué me gusta tanto el cine

Me has dejado excitado, discutir contigo la diferencia entre el gusto y la calidad de las películas me ha estimulado al punto de sentir eso que dices de no poder estar sin los dedos en el teclado y escribir un post. Por eso, va dedicado a .

No me gustó 1973. No me gustó porque hay demasiada miseria, estetizada con el grano reventado y los altos contrastes en blanco y negro. Por sus dosis de Espacios neutralizados con fondo negro y croquis de la casa como medio para describir el asesinato a través del testimonio del asesino mismo.

No me gustó porque creo que no tiene caso proponer tres historias reales llenas de problemas nada más para exponer lo muy miserables que son, sólo me provocó mucho miedo por la gente, desconfianza ante los desconocidos, y la sensación de tener una vida afortunada, aunque todavía con dolor de garganta. No me dieron ganas de saber más de ellos, mucho menos por tener que prestar atención a sus palabras con puros close ups o medium shots que pocas veces utilizaban la expresión del que no habla para así alcanzar tantita expresividad con puros gestos, sin ser estos resultados de ensayos o actuaciones.

Es cierto que no puedo sostener mi crítica hacia la forma del cine como el horizonte único para discutir sobre el tema. A lo mejor también es cierto que me gustan películas que son malas, y me disgustan películas que son buenas, si distinguimos entre lo que es bueno y lo que nos gusta. Pero prefiero no disociar, por eso defiendo que la forma, las formas del cine, son las que hacen al contenido dependiente de ellas, así como también son las que distinguen una obra cinematográfica, por cómo representa ese contenido, ante aquellos recursos a los que recurriría una novela o el teatro o una canción.

El chiste está en que no sólo haya historia ahí, sino expresión. Expresión de unos medios que sólo pueden pertenecer a ese tipo de obra y no a otra, y que si se comparten es por necesidad y no por pretención o cliché. Una película es buena cuando su historia o sus significados se estructuran en una forma sistemática pero libre, es decir lógica pero sin ataduras, sin tiranías del sentido, sin que haya obviedades ni metáforas rebuscadas o exageradamente eruditas. Lógica porque es capaz de seducir sin simplificar, porque puede ser económica en sus recursos mas no por ello pobre en su expresión.
Son tantas las posibilidades del cine, que por qué acomodarse y conformarse a la siempre ingenuamente efectiva estética de la miseria.
Hasta ahora lo que puedo decir. Te quiero, me has dejado pensando.

14.3.06

Al sensible veinteañero le dolía la garganta...

...y ahí tienen que fue a solicitar cita con el médico. Todavía le duele, sospecha que es una infección, y ha decidido no automedicarse, porque de todas formas se vuelve a enfermar de lo mismo o se pone pior. La fila era inmensa, pero avanzaba con mucha agilidad. Wow, pensó, qué chido, igual y saco la cita para dentro de un ratito y me libero d'esta pena de una vez por todas. Per no. Nooooo, joven, las citas para el turno vespertino se sacan hasta las dos y media, mire, dentro de cinco minutos, fórmese por favor.
La fila volvió a ser inmensa, más que antes, y completa y absoluta más que rotundamente LENNNNNNNNTA, y tediosa como el zumbido largo de una lámpara con corto circuito.
Después de media hora, fue el turno de sacar cita para chico y chica que caminaron frente a mí mientras avanzó la fila. Quiero una cita para el Ginecólogo, dijo él (¿¿¿??? Dije yo). Lo que pasa es de que ella no es de aquí y quiere saber si puede usar mi número de cuenta para sacar cita con el doctor.
Era un chavo como de metro sesenta. Estaba guapetón, era muy delgado, casi como yo. Su cabello era muy lacio y castaño claro. Nunca le vi los ojos, pero escuché su voz de tono muy cariñoso y amable, casi casi "mangoniable". Ella era una chica rubia, de aspecto europeo, que hablaba en inglés (toing, como dicen). Ambos se comunicaban con respecto de cuestiones a cerca de las probabilidades de que se armara el chanchuyo ese de la consulta.
Primero, mientras estuvimos por largo tiempo formados, ambos mantenían sus distancias. Él con la cartilla en mano y doblando los tobillos, como cuando uno se cansa de estar de pie por mucho tiempo y quiere moverse un tantito para sentirse menos muerto, más dinámico. Ella, mientras tanto, hablabayhablabayhablabayhablaba, como yasabenquien, y decía, y preguntaba, y no se esperaba a que le respondieran, y quería, y etcé-te-ra.
Como a los quince minutos, ella se tranquilizó. Él mientras tanto le repetía el procedimiento: nada más le decimos que ya hablamos con el doctor, que él dice que no hay tanto problema en darte la consulta así. De todas formas, traemos las dos papeletas y si nos dice algo vamos por el doc y le pedimos que..bla bla bla. Ella bostezó abriendo los labios de par en par y enseñando su rosada lengua, acercándose luego a él para recargar la cabeza en su hombro (silent sigh).
Ella lo tomó del brazo y él la abrazó. Y dejaron de ser "amiguitos" para ser "amiguitos cariñosos" en la fila de Servicios Médicos. Como se las hicieron de pedo, ya no supe qué onda con su consulta, nada más quedó escrito que no iba a haber tal cosa para mí ese día; es decir, para el sensible veinteañero, por lo que tuvo que aguantarse nuevamente con sus tés con miel y limón, y los efectivísimos vasos de leche caliente, también con producto apícola alivia gargantas.
Sólo pido una cosa: no quiero oro, ni quiero plata, nomás quiero un hombro para la próxima vez que deba ir al doctor.

9.3.06

Una de cien maneras de representarse al mundo

¿Tú cuál crees que es la teoría más lógica? La generación espontánea, respondió el sensible veinteañero a sus catorce añitos. Qué será ahora de la creatividad de aquel jovenzuelo que gustaba de soñar con el surgimiento súbito de las cosas. ¿Y tú? Preguntó el profesor. ¿Yo?, preguntó la sensible catorceañera recién convertida al cristianismo más metodista. Pues..., nerviosa, bajaba la voz, pues yo creo que Dios creó a Adán y a Eva y...y todo el salón comenzó a reír y a exclamar cosas que en no cristiano significarían, más o menos, aaaaaay, qué mamona.
Pero sí, ella creía en Dios y en Cristo salvador. Antes, como a sus ocho años, también había creído que era mejor votar por ella misma que por alguien más del salón, porque nadie la convencía en las artes de la oratoria (de todas formas al final nomás tuvo dos votos, el otro fue el mío).
Ella eligió creer en leyes divinas. Yo elegí creer que las respuestas están en las leyes de los hombres y los concensos a través de las bondades del cine. Ella eligió creer que este mundo está mal de enfermo, pero a mí me gusta creer que la vida es un pic nic. El pedo viene cuando ella elige creer que lo que yo siento va en contra de sus creencias. Yo no pienso que sus creencias vayan en contra de las mías, no al menos en cuanto a lo mucho que aprecio nuestra amistad, que ya no sé si todavía conservamos. Pero yo no puedo evitar que lo que siento esté mal, ni que haya leyes que afirmen eso.

8.3.06

ES EL COLMOOO

Hoy en Cinemex se les fue la luz y la película se ralentizaba como cuando a uno se le acababan las pilas pa'l walkman. Por supuesto que reclamé mis dineros. Afortunadamente, ahí andaba un franchute dulce y guapetón pa saludar, ¡muajá!

28.2.06

En Altavista se me paró...el corazón



De todos los que hay...





Nomás uno vale la pena (lo malo es que no existe en la web foto suya que también lo haga).

Mejor conocido como mi hombre ideal.
Si lo ven, díganle dónde estoy.

18.2.06

El evangelio según la escalera

Iba el sensible veinteañero a comprar su mandado. Caminaba por la orilla de la banqueta dando saltillos de felicidad y cantando Maniac o una de Fiona Apple, la verdad eso lo olvidé. Sus brincos abarcaban el amplio espectro de su espacio vital, pues sentía una infinita alegría por finalmente poder comprar mucha comida para toda la semana. De súbito, el entusiasmo tronó, tornando confusamente en una mezcla de temor y nerviosismo. Era ella. El perspicaz veinteañero no recordaba la última vez que la había visto, ni de qué color era ni qué tan alta había sido en aquel tiempo. Pero seguritito era. Tampoco había memoria para dar cuenta de si en aquel entonces había traído un hechizo de buena o mala suerte.

Engreída se recargaba contra la pared del videoclub, a mitad del camino entre la agencia de coches y el superama. ¿Qué es lo que quieres? No hablaba, ni volteaba a verme, es decir, al guapo veinteañero. No movía ni una de sus gruesas costillas. ¡¿Qué es lo que quieress?! Las cejas se levantaron y los músculos se tensaron. En los últimos tiempos nada tan grave venía a la mente en forma de mala suerte, pero eso era insuficiente. Había que hacer memoria. Finalmente, en un arrebato, el veinteañero cerró sus puños, arremetió contra ella y cruzó el umbral.

El olor a jitomates frescos y carne recién empacada le devolvió la sonrisa en el rostro. Pensaba en el maravilloso masacote de discada que prepararía. Pero no lo pudo evitar. Ahí estaba nuevamente, recargada y extendida, con la cabeza levantada y el sol haciéndola brillar. Esta vez los puños estaban ocupados. El ilustre veinteañero pensó en la posibilidad de romper el hechizo recién adquirido al cruzarla nuevamente, pero también pensaba serio en su viceversa. Pero no se venció. Levantó la cabeza, caminó despacio, pasó justo por debajo de la escalera, y volvió a pensar en la comida.

11.2.06

No me voy a hacer viejo (put on my red shoes and dance the blues)


Al menos no hasta tener entre mis recuerdos pasados más queridos la peluca rosa que usé para cantar "Brass in pocket" en un karaoke de Tokio. No me haré viejo hasta que esté harto de todo el cine, del que sé y del que veo. Viejo hasta que de plano en la tierra no haya un solo hombre guapo a quien admirar aunque sea entre los pasillos del super. Viejo nunca, ni siquiera cuando haya perdido el más breve ápice de entusiasmo suicida ante todos los problemas.

Se acabarán las drogas, nunca será suficiente el agua, el amor se acabará y será siempre imposible estar en todos lados. Pero no me voy a hacer viejo.

31.1.06

El número telcel que usted marcó...

LA PRODUCCIÓN DE "NO ESTOY TAN SEGURA" SE APENA DE INFORMAR DE LA CANCELACIÓN DE SU LLAMADO PARA EXTRAS DEL DÍA VIERNES 10 DE FEBRERO, DEBIDO A RAZONES LEJANAS A NOSOTROS, Y MÁS BIEN CERCANAS A UNA ACTRIZ RAJONA.

AFORTUNADAMENTE, EL CREW APLICADÍSIMO YA ESTÁ PLANEANDO POSPONER EL LLAMADO AL FIN DE SEMANA PRÓXIMO, ASÍ QUE LOS INTERESADOS (Y LOS QUE NO, O SEA LOS AMIGOS QUE NUNCA TRAICIONAN) FAVOR DE ESTAR AL PENDIENTE DE FECHAS NUEVAS Y HORARIOS.

28.1.06

Fiebre de elecciones


El otro día tocaron a mi puerta para "robarme cinco minutos de su tiempo" y preguntarme cosas relacionadas con las próximas elecciones. Pero la verdad es que yo sólo puedo pensar en la fiebre de premios gringos a lo mejor del cine, según.
Los óscares y la política mexicana se rigen casi casi (puedo jurarlo) por las mismas reglas. Cuando gana el PRI, es como cuando en los óscares gana Julia Roberts por interpretar a la esa zorra abogada, sólo porque de veras es muy popular y muy starsystem. O como cuando Spielberg se vuelve a llevar el premio al mejor director, o Tom Hanks vuelve a ser candidato y gana. Se supone que siempre que hay cuatro británicas y una gringa contendiendo por el premio, gana la americana. Eso es nacionalismo y no mamadas. El pueblo unido y dios te salve.
Cuando uno vota por el PRD, es como cuando se espera que gane Julianne Moore, en el momento de su carrera en que supuestamente le va mejor porque hasta tiene doble candidatura. Pero prrr...en el último minuto, justo como le pasó a Sigourney Weaver y alguna otra, el premio se lo llevan o Kim Bassinger o Nicole Kidman. Cuando gana el PRD, parece que es como ver ganar a Denzel y a Halle Berry en la misma entrega, por aquello de que ees verdad que en esos premios hay "tendencias".
Cuando ganó el PAN es como cuando ganó El Paciente Inglés o El tigre y el dragón, quesque muy independientes y alternativos, pero detrás d'ellos están esos semejantes gordotes productores que tienen todo el varo porque son dizque muy arriesgados. Algo así pasó también cuando, de la nada, y contra las superproducciones sobre la guerra, la mejor película el año era una comedia isabelina que revolvía a Shekaspeare.
De ganar el PAN la presidencia de la república, será como cuando el Hanks ese o Jason Robards hicieron de las suyas, con premios consecutivos.
Votar por Convergencia o el PT o cualquier otro, equivale a querer ver a algún no gringo llevarse al mono di oro, como cuando el trovador ese ganó a la mejor canción por Los diarios de la motocicleta; en mexicano, eso sería como llevarse una diputación o una embajada.
Si tan solo los políticos de acá se dieran cuenta del amplio parecido entre sus grillas y las de la farándula más pro del mundo, igual y hasta haríamos más películas y habría unos óscares mexicanos como los arieles que ya no son.
Yo siempre pierdo en las quinelas del oscar. El año pasado de veras creía que El aviador y Scorsese iban a ganar, pero llegó el vaquero boxeador con su película que casi me hace llorar. A ver si no me pasa igual 'ora que haya elezziones.

26.1.06

Me persigue

¿No han tenido días en los que una sola cosa se repite varias veces, en ditintos momentos, por diferentes razones, pero bajo los mismos parámetros?

Los mexicanos no tenemos por qué quejarnos, si hasta en Inglaterra se supone que también hay telenovelas al estilo de Cadenas de amargura y así. Pero la verdad es que hoy tuve una coincidencia bien cabrona, canijota canijota, d'esas que lo dejan a uno pensando en informarse más al respecto de algo...o en hacer mejores cosas con el tiempo.

Raúl y Tamara me prestaron el maravilloso libro Rebelarse vende, en el cual sus autores afirman que el espectáculo massmediático y la contracultura son no otra cosa que dos piezas del grandísimo rompecabezas de este sistema capitalista nuestro.

Pues resulta, entonces, que hoy estaba revisando mi correo de yahoo, al cual llega puntualmente la newsletter de la revista Advocate, confiable semanario gay gringo. Esta semana, las noticias del espectáculo hacían recuento de los múltiples galardones que ha recibido la película esa de los vaqueros amantes (la cual, insisto, debería ser porno...si, ya me imagino que existe una así, pero ps no con esos actores). El punto es que una de las notas relevantes, con recuadro resaltado y todo, era la de James Frey, escritor gringo cuyas novelas, con historias de supereichon personal, lo balconean en sus desmadres, adicciones y rehabilitaciones. Su foto engalana este post. Actualmente, él se encuentra envuelto en una reverenda polémica debido a que, ahora resulta, muchas de las cosas que cuenta en sus libros...ps...ps que resulta que son mentiras.

Acabé de leer el artículo sin fijarme bien en los detalles (yo nomás me fijé en la foto, ya ven que se me da eso de salir con escritores que se balconean en sus novelas), pero me pareció muy chistoso que los lectores se indignaran porque un hombre exageró en los hechos sobre sus adicciones y desmadres (se supone que sus relatos sobre pleitos con la ley son falsos).

Pero no, eso no es lo más curioso. Ahora estoy en Pachuca, Hidalgo, donde hace mucho aire y frío. Vine de visita porque me prima se va del país. Prendo la tele. Veo Friends. Entro a internet. Cambio el canal. Y, de repente, ahí está. Con Oprah. James Frey y su escándalo, ante mí, ¡¡lo que leí hace unas horas!! ¿Qué es lo que sucede con la tele estos días?

Tengo alma, pero no soy un soldado.

La belleza está donde uno la encuentra.