15.11.07
¿Cuál milagro, maestro Ayala?
Porque yo soy de los que se duermen con mucha facilidad en el cine, además. Y varias veces, en plena madrugada, me ha despertado el reflejo del protector de pantalla del DVD.
Extrañado, el maestro Ayala exclamó un ¡milagro! cuando nos vio salir de La casa de Alicia el otro día. ¡N'hombre!, le dije anorteñado, lo que pasa es que "nos hemos estado campechaneando los horarios", por eso no nos ha visto.
El CUEC es como un karma que se nivela y desnivela constantemente. Afortunadamente, tras los rodajes de la so cold Ficción Uno, nos encontramos ante una temporada breve pero sustanciosa de tiempo libre; de tal manera que, en efecto, señoras y señores: LOS ESTUDIANTES DE CINE HEMOS PODIDO IR AL CINE.
Solos contra el mundo es una película perdida en la traducción, pero muy bonita. Una comedia romántica que se transforma en una tragedia de guerra, con un estilo de cámara rigurosamente libre de moverse y recomponerse y quedarse estática el tiempo que sea necesario, aunque de vez en vez se intercortan tomas de una manera más bien convencional, común a cualquier película. Sin embargo, muchas películas convencionales quisieran sustentar en esa libertad de la cámara un contenido tan difícil como el del amor entre dos hombres separados por sus procedencias geopolíticas.
El gran silencio ("este es el chúntaro estail..."), es una película concebida alrededor de hace trece años, porque sus protagonistas, monjes católicos de los alpes franceses, no se sentían preparados para permitir que el cine perturbara sus entregadas vidas. Transmisora de una inmensa paz, el documental verdaderamente no se mete de ninguna manera con los asuntos del monasterio. Los registra y los exhibe cronológicamente, empleando breves lapsos de película para presentar de frente y a la cara a los moradores de este ultra ascético filme.
La casa de Alicia es una telenovela brasileña bien hecha. No es melodrama, pues no hay música, y tiende al hiperrealismo pero hay ratitos de sobreactuación. Ayala dice que este tipo de películas comienzan a abundar tanto que parece que se ha creado un género nuevo. Como no siempre sé si el maestro se burla, habla en serio, o micha y micha, yo lo que le entendí es que está chido. Porque, además, no es sencillo hacer una telenovela bien: con diálogos cotidianos, villanos cuyo fin trágico queda en subtexto, conflictos dramáticos donde el sufrimiento no se vale de simplezas emocionales o rodeos circunstanciales.
Cállate y canta, es el divertido documental que exhibe la verdaderamente triste pero muy divertida historia de las Dixie Chicks, cuyo ascenso y caída y nuevo ascenso se sincronizaron con el inicio, fin y continuación de los ataques a Irak. También sin intervención alguna de los documentalistas, más que en el montaje, para mí que aquéllos supieron perfectamente aprovechar las circunstancias del escándalo de estas chavas pa seguirlas durante cinco años y sacar su película. Irreverentes, medio cínicas, inteligentonas, chistosísimas, esposas de tres de los hombres más guapos que me ha tocado ver en pantalla grande, y sorprendentemente talentosas, estas viejas le prendieron fuego y dividieron al público del género country, entre quienes apoyaban a Bush y quienes no, a pesar del error del ataque al país medioriental.
El cobrador es malísima, pésima. Absurda. Económica pero insignificante. Aburrida. Y ya.
También vi La mujer de mis pesadillas, pero en Cinemex; lo único que tiene de divertido es cuando a Ben Stiller lo reenvían a Estados Unidos pero como indocumentado. Es muy cagado. Cagadísimo. De verdad. Me estoy riendo ahora mismo.
Y me aventé What's new pussycat? de nuevo. Qué divertida es. De nuevo, me acuerdo y me carcajeo.
Más días de estos, ¿no? Prolíficos, llenos de aprendizaje. En un mes son las evaluaciones del primer corte de nuestros trabajos, deséennos suerte.
4.11.07
30.10.07
Malos hábitos de lo audiovisual y Muy silenciosa.
Saca mucho de onda que no podamos ver claramentee a quien habla. A pesar de ello, se le identifica, no pierde importancia. Lo que sucede es que el pleonasmo de ver al que habla cambia en su sentido formal.
De igual manera, el tremendismo potencial del tema de Malos hábitos cambia cuando el equilibrio se acomoda más hacia el lado de las variables de la imagen y el sonido.
Casi lo mismo sucede con el espontáneo seguimiento que la imagen hace del menonita que conduce en círculos sin dejar de cantar; con la imagen del cultivo seco cayendo ante la acción de la máquina; con la filmación de una película mexicana en alemán. Más compleja aún es la manera de evadir la ficción para registrar un desayuno y un baño familiar que verdaderamente eso son. Y, el colmo de la expresividad, es comenzar y terminar con el día y la noche.
En Luz silencionsa, la narrativa se deslinda de toda similitud. Imagen y sonido se vinculan a las acciones casi siempre por sinécdoque. En Malos hábitos hay una estructura descriptiva de acciones más evidente, pero imagen y sonido expresan sentidos que se contraponen a las costumbres de lo audiovisual.
Forma y contenido
A pesar de ser el mismo, un tema varía de acuerdo a la forma con que se le representa. De aquel pueden surgir simultáneamente una canción, una obra teatral, una novela, una pintura, un edificio, una fotografía y una película. Pero de las diferencias entre lso recursos y las cualidades formales de cada obra dependerá su complejidad, importancia o trascendencia. Pues, por mucho que se aproximen en su representación del contenido, de un solo tema se pueden decir muchas cosas de muy distintas maneras, por eso lo más saludable es acercarse al cómo se le representa, en contraste con solamente el qué.
La forma es lo que otorga el sentido, pues la forma puede ser también tema de una obra: una novela sobre la escritura, una pintura abstracta, una película sobre el cine.
20.10.07
Próximamente en sus salas favoritas, mientras tanto en youtube.
Mi ejercicio de dirección de actores del CUEC:
Un trabajo de la facu, sobre pirotecnia:
Gracias al Yuri por este parotote.
8.10.07
Lunes.
13.9.07
Apuntes de computación
Por otro lado, los computólogos suelen gozar de involuntarios prolongados segmentos de tiempo libre. En su ambiente de trabajo, adaptado en su propio hogar, los computólogos analizan y potencializan sus conocimientos para poder diagnosticar el estado de la parte dura y la parte intangible de una computadora.
Pero también se les agotan las posibilidades -que son directamente proporcionales al cuidado que el cliente ha tenido de su máquina. Cuando se alcanzan los límites, la solución más razonada orilla a los expertos a someter las unidades principales de almacenamiento a un auto-examen. Lo cual, dependiendo de la edad del modelo, toma tiempo suficiente como para que uno de los colegas suba por su guitarra y el otro saque su mandolina.
Las noches de computación se van entre los ensayos del próximo recital navideño, la revisión del repertorio conocido y el entretenimiento del cliente, quien eventualmente se une a los coros y comienza a solicitar temas de su agrado, encareciéndose las preocupaciones entorno a la cantidad de rayitas que ha avanzado el autoexamen de la computadora.
12.9.07
5.9.07
Cineasta: Casos de la vida real
30.8.07
Esta vez no, tocayo

Pues, más o menos, no creo.
Cuando un cineasta encuentra o busca, explora o experimenta una forma para cada película, entonces nos enfrentamos a un reinventor del cine.

Más padre, ¿no?
Es como lo que, más o menos arrogante, decía Truffaut: "En Hollywood, la política de los autores muestra algunos de los más bellos árboles ocultos en medio de un bosque de conformismo".

El problema es que poquitos lo notan.
Discutiéndo contra el éxito, más que menos arrogante, escribió: "Todas las grandes películas de la historia del cine son películas fallidas".

Pero ellos se lo pierden.
Pero, lo más chingón, es lo que dijo Baecque: "Ya no existe una jerarquía entre grandes y pequeños temas, buenos y malos mensajes".

Yupi.
26.8.07
19.8.07
15.8.07
30.7.07
No apto para enemigos de la piratería

Hay igual número de maneras de ponerle música a una película como cantidad de cineastas trabajan en el negocio. Todo depende de qué tan inventivo nos salga el muchacho. O la chica, claro está. Aunque no es ni la mitad de buena que la cinta que originó la versión teatral en la que se basa, por varias razones, Hairspray no resulta nada mala.
Cuando a una obra se le distingue como musical, no a pocos se les crispan las cejas o los bigotes. A mi mamá, por ejemplo (las cejas, no seamos manchados). Afirma y reafirma que es una molestia tener que aguantarse a que el personaje, de la nada, rompa a cantar lo mal o lo bien que se siente, que porque la vida no es así.
Es cuando ella dice eso último que se me crispa el bigote. Yo, que desde que tengo un año de edad salgo en fotografías con los audífonos puestos y la pinche sonrisa colgate en la redonda cara, no puedo más que molestarme, pues cotidianamente le pongo música y ritmo a lo que pasa en mi vida.
Además, en las películas siempre hay música. No sólo eso. Generalmente, y por convención, esta surge de la nada, casi siempre poquito a poco, y sin mayor justificación que la de emocionar, mediante la más grande de todas las artes, hasta al más insensible de los espectadores.
Entonces, eso de que los musicales usan canciones sin justificación alguna, no es más que un pretexto para sacarle al género. Es decir, ¿justificado en cuanto a qué? Si de todas maneras el género musical es el menos realista de todos los que hay -y, por lo mismo, el más perfecto, pues quién no quisiera un soundtrack automático para todos los días.
En Hairspray de John Waters, obra no musical, Tracy baila todo el tiempo, con ritmazo y sincronía perfecta; impera un doble sentido en los diálogos; las canciones tienen una gran cantidad de subtexto; existe un tono grotesco designado a criticar las actitudes de la sociedad gringa de aquella época; y todos los personajes tienen una misión clara y desarrollada a lo largo de la cinta. La nueva película carece de todo esto.
Pero no se queda ahí. A pesar de que la grotesca original se diluye en chistes integrados a las letras de las canciones o las formas de cantar de los personajes, las canciones parodian las melodías típicas sesenteras y permanece el mensaje de no discriminación de una forma bastante elocuente y ecuánime -gracias a imágenes documentales de las marchas por los derechos civiles, por ejemplo.
Ya sea para abrir una nueva secuencia, transitar de una a otra, surgir dentro de una poco a poco o por irrupción, modificar el espacio o el tiempo (ir de un lugar a otro, de un momento del día a otro); o para cosas más complejas, como hacer que una sola canción se refiera a varios personajes a la vez, y los compare sin explicaciones, la música de la película funciona de maneras muy diversas a lo largo de la película.
Las coreografías bastante hacen con la expresividad del tiempo y el espacio también. Con un paso de baile, los espacios se modifican: la azotea cambia por un salón de flamenco, el show de Corny Collins por el Negro Day, el pasillo de la escuela por la humeante sala de maestros o el baño de mujeres, y la parada del autobús por el techo del camión de la basura.
La película del genio de lo grotesco es más interesante y compleja, pero esta es también muy diferente, más allá de que se le modifica el género. Curiosamente, en la otra hay más coreografías, y hasta creo que mejores. Es una película musical porque mucho de su estructura depende de que haya música, nada más que carece de la convención de la narrativa mediante canciones. Pero eso sólo la hace más compleja y original.
Lo que más sintoniza las dos cintas es la tragedia en que terminan las villanas, Velma y Amber. El teatro las perdona, pues en unos cuantos versos del número final ellas se disculpan y renuevan sus ideologías de vida. Pero en las películas se quedan como villanas castigadas, por mucho que en la nueva Hairspray Amber finja coquetearle a un negrito bailarín.
La nueva Hairspray es muy divertida, pero lejos de la crítica al racismo y discriminación históricos de la sociedad gringa, aunque muy cercana a lo mejorcito del último cine musical.
22.7.07
NOT ENOUGH TELEVISION
El tour continuó con las pantorrillas -mmmm- de Charlie Sheen, las botas de Courtney Cox y la paranoia de Matthew Perry -mmmm-.
El primero, coronado por el humor de los guionistas de Two and a half men, desplegando toda una comparación entre las narraciones de la vida salvaje de Animal Planet con lo que se puede afirmar, ciertas veces, de la vida cotidiana (aquí vemos al macho enfrentándose a la hembra por el dominio del refugio).
La segunda, vestida de Monica, derramaba un chistesito consumista en el cual unas botas carísimas terminaban siendo el azote de Chandler, pero también el de los doloridos pies de su señora esposa (no importa, estoy bien, se me ven preciosas).
El mismo Chandler, vestido de melodrama, vuelca en su nueva serie lo que fuera su humor paranoico habitual en los Amigous . Ni así se salva, el pobre; ni el cambio de género lo rehabilita como actor de nada. Tal parece que ninguno de los friends podrá dejar de reproducir los rasgos de sus viejos personajes, ni siquiera mediante supuestos nuevos conceptos.
Quise leer. De verdad lo intenté. Pero ni por un segundo pude apagar la tele. Abrí el libro en la página de MTV. Dije, ps igual y los videos son música. Poquito me imaginaba yo. Luché contra Gwen Stefani y pudo más la teoría del cine. Me hice pendejo con Dido, nada difícil. Pero llegó Amy Winehouse y me puse a bailar en la silla. Con la pena, señor Fassbinder.
Más noche, casi cuando por terminado el tour, en la parte reflexiva de la película de mi día, donde el protagonista pega la cabeza en la ventana y mira al cielo con ojitos pensativos, me imaginé un país donde hubiera al menos un poquitito de la calidad de la tele gringa.
No tanto en sus temas como en el rigor de sus formas. El problema no es copiar tales formas, sino preocuparse en desarrollar al menos una. UUUUNAAAAAAA....
En eso, sintonicé la versión regioncuatro de la niñera. Así, con minúsculas. Desfachatadamente mal traducida. Infame cambio del tema barbarastreissandesco por una cumbia -o algo así. Desafortunado humor, declamación de subtítulos que -por supuesto- ni pena ajena dan. Perezosa, poco imaginativa, penosa. Mejor me fui a leer. Hasta mañana.
Miércoles 18 de julio de 2007.
Algo más bonito que la tele:
18.7.07
17.7.07
Mee gousta l'enfermerou Betty
Lo absurdo es que puede haber cosas de la vida que son increíbles, como que tu hijo/cómplice se muera por efecto de la bala que la víctima disparó en defensa propia. Lo cual ya es bastante absurdo, pues de una escena fílmica ficticia se concluye algo sobre la vida, tal y como cuando la vida toma sentido gracias a la influencia de la ficción en nuestras mentes.
Es un círculo vicioso.
La ficción no está para representar la vida ni para explicarla, sino para tomar de ella lo que es significativo para la creación o la comunicación de significados que son complementarios del sentido de la vida.
Para la enfermera llegó la última de las más utópicas redenciones que pudo ocurrir en la era de la información: la incorporación de las ficciones de la vida a las de la tele.
10.7.07
No entendí
Es bueno saberlo, para mantener la fuerza de voluntad. ¿Será psicología inversa? ¿Los conductores de coca cola serán ex microbuseros?
Barrocos maniqueísmos
ROCK ME AMADEUS, aunque Mozart ni barroco era.
El circo barroco estuvo en el teatro de la ciudad (con minúsculas por vendido), en una función que (esperamos sea única, debut y despedida), mezcló bailarines con modelos con igual distincióncon que uno usa calcetines diferentes o escribe amerika o anarkia, indiferentemente de si todos bailaban la flauta mágica o la maldita vecindad -en su cover de josé josé.
Qué pedo. No es pedo. No estaba pedo.
Circo barroco manierista malo, sin todo el chiste de lo que sería -por ejemplo, el barroco de un viernes en el Patrick Miller. Hasta los de la maldita o los de kinky (¿se escribe así? No miento, también en el circo barroco hubo un número de kinky), se sentirían indignados de tal asunto, que ni circo es. Lo más cirquero es un pinche numerito de acrobacia aérea que está bonito pero ni chiste tiene.
Ni Bob Fosse deliró tanto al sublimar sus deseos en un espectáculo.
Pero todo está en la mente, y yo creo que fui incapaz de haber visto semejante cosa. Es que además no me duele porque fue gratis.
6.7.07
Totally fucked
Un coqueteo puede empujar a muchas cosas cuando se subleva el dominio de la cachondería.
Para quitarse el olor del sexo, se comió unos grasosos tacos de la esquina, los primeros con que se topó. Se bañó y talló con ahínco, profundamente. Llovió y aprovechó para quedarse bajo el agua un rato. Caminó después mucho rato, para que el sudor le corriera por la frente y la espalda.
De todas maneras, nunca reconoció si su propio olor había combatido el del otro. No recordaba como olía su propia piel. Entonces, se asustó.
Desde antes del sexo ya había pensado que esto ocurriría.
Pasó su nariz por sus brazos y manos, olfateando como perro. La ropa le olía al indefinible olor de siempre, al de costumbre, al indiferenciable.
De todas maneras, no lo cacharon.
26.6.07
Paxton at the theatre
En la historia de los reinados democráticos gringos, ninguna aristocracia ha brillado, a excepción de los quenedi. Y, más que ellos como aristócratas, una mujer que nada tonta se recuperó de la muerte del presi pa casarse con un millonetas griego, con eso que dicen que son los que cojen más...
Las primas de esa chica bubié se pasaban de excéntricas. Se supone que fueron las que le enseñaron el arte de ser bella desde el debut hasta la despedida aunque, con el declive familiar de su aristocracia, terminaron viviendo en la más absoluta de las infamias, autorecluídas en una cochina mansión con 28 descuidadas habitaciones habitadas por cincuenta gatos. Iugh.
Por supuesto que si yo tubiera el dinero me burlaría de los pocos aristócratas que ha tenido la historia de mi país. Pero lo haría con el mismo buen gusto que los autores de Jardínes grises (¿a pooco no inspira desencanto una mansión que, de entrada, se llama así?).
Christine Ethersole (creo que así se llama), dijo en su acceptance spich que en joligud nomás le negaban papeles que porque estaba ya dando el traste, pero que el honor de recibir un premio Tony por el papel de la prima bubié la llenaba de orgullo. Tómenla.
En este número, la prima se arrima a hablar de la moda y los cambios históricos. Lo mejor es el modo en que las frases musicales se rematan con tarareos de la actriz, un rasgo del personaje que no está en lo que canta sino en cómo lo canta. Inventiva teatral musical, qué buena onda. Disfruteichon.
P. D. Lo más seguro es que este musical no fuera considerado el mejor del año por la mayoría de los tony-votantes debido a que no todos los años se produce un musical rockero como Spring Awakening, con chavos protagonistas y mucho desmadre emocional integrado.
P. P. D. Abajito del clip de Grey Gardens, les dejamos con el clip del documental que inspiró este número musical.
25.6.07
París, soy gringo y te amo

23.6.07
Si tomamos en cuenta que los huesos no son vegetales...
11.5.07
10.5.07
¿Shaekesprrrrr?
7.5.07
Disculpa, ¿a qué ojo prefieres que te vea?
En un solo punto de la Gioconda podemos concentrar la vista. En una partecita de la imagen total del puente de Brooklyn, en la manita santa de la Venus naciente, o en el cabello o en la nariz de Corre Lola Corre, pero nada más.
No se puede ver la boca completa, sino uno solo de los labios. No una palabra, sino a lo mejor una de sus letras. Una a la vez.
No se puede ver a los ojos; a lo mejor nomás uno. Cuando decía ver a los ojos, en realidad veía a una nada dispuesta por toda la faz de la mirada, oscilando el punto de atención a cada rato.
A mí me gustan tus dos ojos, por eso le campechaneo entre uno y otro cuando me sincero contigo.
4.5.07
2.5.07
Sapo descalabrado
22.4.07
16.4.07
CINCO TOROS CINCO
Soy incapaz. Me declaro un incompetente. Hasta hace poco me sentía un indefinido, sin personalidad propia, pero más bien he desarrollado una capacidad de adaptación más parecida a una neurosis, con ataques de volubilidad e inconstancia. Aunque he de decir que mi paciencia me hace una persona bella, y mi carisma alguien altamente sociable, modestia aparte. Ah, también soy muy confiable.
Pero a nadie le interesa todo lo anterior. El problema es que nunca estoy seguro de una sola cosa. Me afecta, sobre todo porque mucha gente parece ser muy decidida al respecto. Pero yo no: yo nunca sé cuál es mi top cinco de nada.
Por ejemplo: el otro día fui a la cineteca a ver Sunshine de Danny Boyle (que para cuando termina resulta que ni está tan chida ni es tan imprescindible. Es muy ruidosa, auch). Luego lueguito, porque hay que aprovechar que la cineteca nos sale gratis, me metí a ver, por enésima vez en este año, en pantalla grande y 35mm: Todos dicen que te amo, de Woody Allen.
Va más allá esa gana de seguir queriendo verla. No es nomás que me guste mucho y casi casi me pueda llamar FAN (porque creo que tampoco soy tan fan de nada). No. ¡¡¡Es que nunca la consigo en la piratería!!! Tengo que aprovechar la más mínima y práctica oportunidad.
La puedo recitar enterita. Me encanta. Ya sé lo que va a suceder, a dónde se va a mover la cámara, qué canción sigue y cuándo comienza. Esta vez me fijé que los diálogos tienen consecuencias indirectas durante toda la película, aprecié la ridiculez de algunos números musicales, pero también exhalté como nunca la variedad de formas con que la música irrumpe en la película, y me di cuenta que Julia Roberts sí canta bien feo. Las otras veces, vivía yo enamorado.
Entonces pensé: a huevo, esta sí está dentro de mis cinco favoritas, ¡por fin tengo algo que decir de mí a la gente! En mi top cinco de películas está una de Woody Allen. Tal vez mi top cinco es de puras películas de Woody Allen. Como La rosa púrpura, Hannah y sus hermanas, Interiores, El dormilón y Sweet and lowdown.
Pero...¿y Annie Hall? ¿Qué pasa con Take the money and run, Alice, Radio Days, Manhattan (que en la escuela conocen como la película que me inspiró a estudiar cine), Celebrity, Destruyendo a Harry, Sombras y Niebla, Scoop...?
Mi cabeza se hizo un manojo de películas. Luego se hizo un manojo de escenas, tomas, transiciones, diálogos, efectos especiales. Mejor seguí disfrutando la película.
13.4.07
Me ganaron la idea (ya me vengaré)
3.4.07
Escribir películas

Poco sabía yo. A la fecha, dudo de mi memoria, porque el señor Solórzano nunca me respondió el correo que le envié. Maldita memoria, maldita confianza.
En fin. Paradójicamente, recuerdo que, de chavito, yo sí tenía buena memoria. Es más, podía recordar películas enteras nomás de haberlas visto una solita vez. Así fue como escribí mi primer film: Psicosis, de Gus Van Sant. Neta.
Volví a casa tan, pero tan emocionado, que me senté concentrado, tomé lápiz y papel, y comencé a escribir ló que acababa de ver.
Ingenuo de mí, luego me percaté que, más sencillo, era posible comprar la pinche película sin ninguna necesidad de perder el tiempo ni la energía. Pero era un chamaquito emocionado; todavía lo soy, cuando voy al cine.
Tal vez sea que, ahora que no tengo memoria, confío mucho en ella; mientras que, cuando tenía cerebro para almacenar cosas, desconfiaba de tal capacidad. Quise preservar la película, pero no me imaginé que, más que eso, la iba a rehacer, a reescribir.
Había cosas que no podía poner en palabras. No eran emociones ni impresiones de la película como una trama o un argumento, sino asuntos de estilo, de la imagen y el sonido, de la película como cine, como formas de combinación de sus elementos. Ahí surgieron un montón de dudas.
Fue así como descubrí por primera vez el cine, por contraste con la palabra escrita. No pude escribirlo, nada más pensarlo, tenerlo en la cabeza.
Cuando Ayala Blanco tuvo en sus manos el guión que Ricardo Garibay escribió para Los hermanos Del Hierro, película de Ismael Rodríguez, igualmente se emocionó. Era la manera más cercana de tener la película en sus manos. Pero, la que él considera "la mejor película en la historia del cine mexicano", no estaba en ese guión. Lo que Ayala había visto no estaba ahí. Decepción.
Por muy bueno que el guión esté escrito, por mucho que haya ediciones suyas con todo e imágenes del rodaje, nunca será lo mismo. La película estará siempre en la cabeza de quien la concibió, y será cosa distinta en el papel, y tal vez más distinta aún en pantalla.
Menos mal que tenemos la tecnología, y la piratería, para preservar las películas. De cualquier forma, el cine nunca podrá existir sólo en el papel, afortunadamente.
23.3.07
Esto se dijeron el panadero y la chica del café-internet.
21.3.07
¿Quién teme a la Academia de Cine?

9.3.07
1.3.07
Metáfora de la producción de cine independiente
23.2.07
21.2.07
Ante el fracaso
10.2.07
7.2.07
Según yo, ya está lista.

[1] Truman Capote, Retratos, Anagrama, P.
Haya habido guión en papel o no, para los efectos del presente trabajo no nos importa. Si lo que hemos desarrollado aquí, a partir de los conceptos de nuestro marco teórico, no es posible encontrarlo en el último tratamiento escrito por su autora, es lo de menos. Lo importante es que se rompieron expectativas en distintos niveles, comprobando la única regla del cine: su continua innovación expresiva.
Una de las principales metas de este trabajo fue comprobar cómo las decisiones del director limitan y potencian la capacidad de las formas del cine en una película, tomando en cuenta que hablar de película significa referirse a la realización textual de una parte del universo de significados que comprende el cine. Un director actúa arbitrariamente en la selección del estilo que mejor convenga a las necesidades de la película, y así satisfacer necesidades personales o industriales, aunque siempre cabe la posibilidad de que ambos tipos se combinen.
Bajo estos lineamientos hemos descubierto que la segunda película de Sofia Coppola no persigue un pretencioso afán por copiar los estilos de la vanguardia asiática, el cine más complejo de la actualidad, nada más para parecer inteligente y “artística”. Tampoco el capricho de la hija de Francis Ford Coppola por hacer cine nada más porque tiene el dinero. Al contrario, y sin el más mínimo afán por juzgar la personalidad de la hija de uno de los más grandes cineastas e la historia -pero confiando en que es por inteligencia y no por intuición, descubrimos que Perdidos en Tokio es una película donde las mínimas combinaciones de imagen y sonido estructuran significados complejos, rompen expectativas a distintos niveles –desde el que concierne al género hasta el que concierne al formal y al de los académicos, pero de Hollywood.
2.2.07
Hombres necios que irracionalmente son la causa de aquello que acusáis
24.1.07
Análisis estructural de un par de hombres
- Juan Mora asegura que Mel Gibson le robó el estilo de su película Retorno a Aztlán para hacer Apocalypto. Juan Mora es profesor de montaje, y un seductor como lo definiría mejor Truman Capote: de los que no muestran sentimiento alguno. La imagen acústica de este profesor de montaje leyendo, es decir, la que no toma en cuenta el sedante de su voz, es muy seductora.
- Pepe Navarro es un músico con cabeza de cineasta. La imagen conceptual de este profesor de música para cine, mediante la cual lo definimos por la suavidad del deseable ruido de su voz, y no por las greñas largas detrás de una brillosa calva, ni por la jipiosa ropa que usa, es también muy seductora.
19.1.07
11.1.07
Ideas vacacionales.
4.1.07
Había una vez...
Tal parece que Sofia Coppola piensa que la Historia es una gran fiesta de disfraces, así que pidió a sus amigos se vistieran bajo los dictados de la temporada previa a la Revolución Francesa, para celebrar la opulencia que rodeó a María Antonieta.
La hija de uno de los cineastas más rigurosos ocupa el minimalismo más riguroso sin dejar ciencia cierta de cuán concientemente. Menos diálogo, menos acción, menos cámara fija, pero mucha más espontaneidad. La película más libre de las tres y media en su filmografía.
La reina es una superestrella, gastadora y ganosa, ponedora y muy borracha. Se enamora sin mucho preámbulo ni diálogos en los que parezca que el personaje deja de hablarle al otro personaje porque tiene que decir literalmente al espectador lo que siente.
La película no justifica la supuesta realidad histórica, sino que crea una realidad propia, en la que prevalece la música que la autora escucha y los hábitos de la opulencia que seguramente la malacostumbró antes de observarla y creer que a lo mejor en otra época fue igual.
Con desfachatez, María Antonieta se acuesta en su gran cama, duda de la confianza de su corte y bebe champagne mientras se prueba vestidos, zapatillas y uno que otro par de CONVERSE imperiales hechos a mano. Pero nunca por accidente, pues todo en la película depende de la estilización de los elementos que no concuerdan con la época.
La imagen y su composición funcionan a partir de la habilidad del fotógrafo y la cámara en mano. La música le quita verosimilitud pero expresa una emotividad distinta, poco usual, retadora y anticonvencional, transmitiendo también mensajes subliminales gracias a las letras de algunas canciones. No apta para puristas. Los actores gritan extasiados o cuchichean en un rincón sobre lo que pasa en primer plano. Cuando no hablan, la tensión aumenta con el enfrentamiento de miradas seductoras.
Definitivamente, la embriaguez de la reina provocó la toma de La Bastilla y el abucheo inconforme que arruinó la función de gala del Festival de Cannes para la directora. Por intuición, más que por inteligencia y dominio de un vocabulario cinematográfico, la película contradice las convenciones del cine, todo lo que se ha filmado de acuerdo a un “deber ser”.
La voz en off deja de ser la del narrador omnisciente para ser la expresión de un personaje ausente, en otro país o en otro lugar del fragmento de espacio que aparece en pantalla. El vestuario y la actitud de los personajes deja de ser una recreación fina para ser la expresión de la superficialidad tal y como la conocemos, pero aplicada a otro momento y otras circunstancias. Y la música cambia la fidelidad y verosimilitud para expresar la realidad emocional de la corte francesa de un modo distinto, claramente definido por la realidad emocional de la cineasta.
Estas decisiones no son del tipo al que estamos acostumbrados. Pero lo importante aquí es el atrevimiento, la desfachatez de la artista por hacer algo no como se ha visto. Claro está, a los que ignoramos mucho de Historia, aquellas virtudes del cine nos parecen fantásticas. He ahí los talones de los Aquiles, la parte aparentemente inconcebible e incomprensible del asunto, el reto: algunas arbitrariedades, así como algunos accidentes estilizados, pueden también ser rigurosos.
Comedias vacacionales (complaciente reseña cinematográfica)

Igualmente, uno elige la película que quiere ver de acuerdo a un cierto tipo de disposición. El otro día, pues, estuve dispuesto a reír, enamoradillo y con ganas de ir en bola al cine, así que nada mejor que una comedia romántica MADE IN GRINGO, con mi amorcillo de ese entonces (anteayer, actually).
Primero que nada, hay quienes llevan ya rato en esto de la comedia. Aparte están los hermanos Farrelly. En esto del negocio de las risas, Nancy Meyers ha logrado que Steve Martín sea ubicado también como El Padre de la Novia I y II, y que Diane Keaton volviera a tomarse la foto como candidata al Óscar por Alguien tiene que ceder. Logros que, sobre todo, la parte femenina sabe apreciar, y todos apreciamos que ese sector incluye a casi todos los gays del mundo.
Es decir, si quiere usted, decididamente, reír viendo a Cameron Díaz enamorarse y a Kate Winslet azotarse, vaya a ver The Holiday, todavía en cines. Clásica como algunas de las comedias gringas clásicas, esta gusta sobre todo por poco común: dos historias en que las protagonistas nunca se conocen, sino hasta el final.
Cursi y simplona, ñoña y empalagosa como un fruit cake decembrino, la película acepta todos estos adjetivos no sin asumir que las maneras de transmitir tan sobadas emociones ya caducaron.
Por eso, neuróticas y solitarias, las protagonistas se conducen rumbo a una espontánea vacación, para así deshacerse de sus síndromes fastidiosos: resistir el amor no correspondido y aguantarse el llanto hasta llegar a la apartada casa en medio del campo, de Kate Winslet, y recibir el fastidioso llamado del omnisciente narrador que reafirma la infame soltería de Cameron Díaz como si narrara el trailer de algún churrazo.
La directora rinde homenaje poco discreto a la comedia clásica de Hollywood por partida doble: transmitiendo la misma cursilería mediante un planteamiento bastante original, al mismo tiempo que integra a la trama al vecino viejo, ficticio escritor de comedias del Hollywood de antaño.
Si digo más, arruino la función, único reproche a una película que puede vaciarse si se platica pero no se ve. Pero a leguas se nota quienes se sientan a dirigir luego de estudiar a los clásicos. Again, solo si está dispuesto.
29.12.06
Las mamás: gente peligrosa, unas tramposas.
11.12.06
Informe de gobierno
1.- Reflexiones sobre la modernidad que nos aguarda.
2.- Lo que hubieron de escuchar mis orejotas adoloridas, cuando me sacaron las muelas.
3.- Manifiesto en favor del cine.
4.- Recetario parael convaleciente de muelas del juicio.
5.- Ok, ok, estuve enamorado alguna vez.
6.- Nuevo manifiesto en favor del cine.
7.- Homofobia en los cielos.
8.- En ocasiones me harto del blog.
9.- Gran GRAN compendio de videos en internet.
10.- Recetario para hacer un filme de horror oriental.
11.- El que creo que estuvo mejor que todos.
Porque Hugo lo ha pedido, la celebreichon completa
3.12.06
Porque uno al poder se confiere
1.12.06
10.11.06
Ansias de matar (2)
Seguro mi mamá también fijaba su mirada en el infinito mientras yo me le estrujaba entre sus brazos, para mitigar las ansias de ahorcarme.
27.10.06
Un objetivo donde el mundo desaparece
Yo defino mi horizonte por mis relaciones con el mundo. Desde donde estoy, mis objetivos alcanzan no más allá que la raya entre el mar y el cielo.
Marusia, creo que por su condición de Física titulada, para explicar cómo comprende ella el horizonte, se va un poquito más allá, pues en lugar de referirse a sus relaciones con el mundo, el límite de sus objetivos se enuncia un poquito más lejos que el mío: el cosmos.
17.10.06
Tic tic tic
Alza un hombro y agita tu cabeza y alza el otro hombro y agita tu cabeza levanta ambos hombros y gira la cabeza, gira la cabeza, gira la cabeza y di hey... hey... hum... ¡¡hey!!
9.10.06
A material...a material...a material...
1.¿Eres hombre o mujer?
Would you like me better if I was...
2.Descríbete
Alwas be incomplete, I was sad and blue, but you made me feel shinny and new, who! Like a virgin...
3.¿Qué sienten las personas cerca de ti?
Some boys kiss me, some boys hug me...
4.¿Cómo te sientes?
Life is a mistery, everyone must stand alone...
This isn't where we intended to be, we had it all, you believed in me, I believed in you...
6.Describe tu actual relación con tu novio/a o pretendiente
I'm in a trance, cosmic systems innertwine, astral bodies drip like wine...
7.¿Dónde quisieras estar ahora?
Hey, mr DJ, put a record on...
8.¿Cómo eres respecto al amor?
No one I've kissed ever fights me again...
9.¿Cómo es tu vida?
Nothing really matters, love is all we need, everything I give you, all comes back to me...
10.¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo?
Rescue me, your love has given me hope, rescue me, I'm drowning...
11.Escribe una cita o frase famosa
Don't cry for me Argentinaaaaaaa
12.Ahora despídete
Take a bow, the night is over, this mascarade is getting older, noghts are low, the courtain is down, there is no one here...
7.10.06
Ya no los hacen como antes

La apariencia vale madres, dice mi profesor de dirección de actores, pero se refiere principalmente a cómo se ve un actor en pantalla, porque según lo importante es que sus movimientos conductuales manifiesten la función y el valor que el personaje tiene para la película. "¿A poco a ustedes les gustaría jálame el cable si hiciera películas ahora?"
¿Jálame'l cable? ¿¿¿Jálame'l cableee???
"Sí sí, chinga', jálame el cable".
29.9.06
Ansias de matar
- Cuando vendió los boletos para babasónicos, mientras yo lo esperaba afuera del auditorio con muchas ganas de reconciliarnos definitivamente, escuchando a uno de mis grupos favoritos y deseando darle un fuerte abrazo de felices dos meses juntos. Traía yo mi paraguas, el de flores verde militar, que yo digo es una metáfora de la paz en Líbano. En ese momento sentí que mis oídos desorbitados me confundían: ¿cómo? ¿Dijo "ya los vendí" o "mátame de una buena vez"? Yo nomás quise ponerle un patadón en los huevos, pa que se agachara incólumne, y así perforarle el cráneo con las varillas del paraguas para llenarme la cara con salpicones de su bastarda sangre. Pero no, no lo hice.
- Antes, cuando se tardó como doce horas en confirmarme si nos veríamos o no. "Ps ahí nos hablamos", me decía casi a diario por el teléfono, como si yo fuera materia dispuesta para cuando su agenda tuviera un resquicio en desahogo. Nunca le daré oportunidad de apelar, jamás le permitiré testificar en su favor. Nomás me voy a recordar las ganas de apretarle el cuello con mis pequeñas manos, fuerte fuerte hasta que le saliera su bastarda sangre, sin importar si había dejado de respirar o aún le sobraba el último aliento. Luego golpearlo como si mis puños fueran extintor de antro subterráneo de película francesa hecha por un argentino. Aaaaarrrrggghhh, ¡¡¡te mataré!!!
26.9.06
22.9.06
Yo no quiero un mundo lleno de color
Mi profe de fotografía nos enseñó a distinguir qué tono de gris equivale a cada color de la gama cromática RGB, y comenzó a dilucidar acerca de la preferencia de la gente por las fotos en blanco y negro. Hay una rara convención en cuanto al gusto por estas fotos, a todo mundo le gustan, tienen una estética que es más aceptada que la estética de los colores, dijo. Luego, continuó: "todos podríamos sobrevivir en un mundo de grises".
A eso agrego: de vivir en un mundo blanco y negro, podríamos entender mejor todos los tonos intermedios.
Una de las rolas del musical de Broadway Avenue Q, se mofa del racismo y propone: "look around and you will find no one is really colored mind".
17.9.06
Hoy fui solo al cine, pero aprendí a cocinar
- Unos ocho cubos de concentrado para caldo tipo Chicago: muchas reclusas condenadas por delitos muy muy raros, absurdos y casi casi chistosones.
- Una cuacharadotota de Todo sobre mi madre: con toda la abnegación hacia los hijos, propios, ajenos o asesinados.
- Una tazototota de Mujeres al bornde de un ataque de nervios: con mucho mucho mucho color y vestuario acá apantallador, y un par de persecusiones con arma enfundada.
- Tres cuartos de kilo de masa para preparar Kill Bill Vol. 1: mucha mucha venganza, justificada y necesaria, pero sin explicarla completamente sino hasta el final.
- Agregue especias sin exceder: planos frontales, de perfil, violencia elíptica (d'esa que no se ve sino que se imagina por sus consecuencias), cachitos de música de cámara como leit motif, actuaciones mesuradas, gestos casi nulos, efectos especiales sólo para enfatizar un par de detalles, y muchos espacios urbanos oscuros.
Mézclelo todo, segurito usted no obtendrá el resultado esperado a la primera, pero aquí le dejamos una foto del platillo para que juzgue su presentación:
13.9.06
10.9.06
Harrrrto de las vocaciones pendejas
Inténtelo, vamos, hágalo, decepciónese luego del objetivo del maldito hombre de leyes: ser mamón, estar en una mesa y parecer conocedor de cine.
Ya nadie quiere ver películas.
7.9.06
La ciudad de México es muy grande
3.9.06
Hasta que mi tesis caiga de una nube
Hay también un capítulo de Bob Esponja, en el que Calamardo, Patricio y él se pierden entre las algas que rodean al fondo bikini. Calamardo, desesperado, junta ramas y piedras para hacer una fogata (¿quéeee?) y poder cocinar (...?). Mientras tanto, Bob y Patricio se acuestan en la arena y miran al cielo. Calamardo se encabrona y les grita que qué chingados piensan que no hacen ni una señalita de humo para que alguien los rescate, pero aquellos dos continúan inmóviles. Nomás Bob abre un poco los labios para explicarle al molusco gruñón que lo mejor es esperar a que las cosas se arreglen, a que caigan del cielo.
Luego de que Calamardo se quemara las pestañas y sacara ampollas en sus tentáculos tratando de sacar fuego de dos piedras, Bob y Patricio seguían tranquilos esperando recompensa a la espera. Finalmente, Calamardo logra cocinar una ollitade sopa, la sirve en un plato de coco, y justo cuando se prepara para la primera cucharada, un estruendo le tira sus alimentos y destruye sus trabajos, le pone a llorar y a reclamar las injusticias de esta tierra. Bob y Patricio sólo disfrutaban de su pic nic recién caído de las alturas.
























