11:00 - Traigo puestos los lentes oscuros. Me faltan el saco y el moño. Los zapatos también los traigo puestos. Estoy en la azotea de mi mansión gringa, al borde de una playa tranquila. El calor me ha despertado.
11:35 - En la charola del desayuno está mi teléfono, junto al jugo de toronja fresco y el pan tostado con mermelada y queso filadelfia, de Philadelphia. Suena el timbre y tengo que levantarme para contestar. Digo que sí, que estaré esta noche en la otra fiesta de la entrega de premios, que no me la perdería por nada del mundo cariño, preciosa, darling, en puntas.
13:00 - Me duermo.
21:00 - Despierto por el ruido de la limosina que llega por mi. Entro a la regadera sin prisas, tomo una ducha caliente y relajante. Me meto en el traje nuevo, recién llegado del taller de who ever his gay name is fashionable. No olvido los lentes oscuros.
22:00 - Hacemos una escala técnica en whatever the bar is fashionable, para tomar unos tragos con medio Hollywood. Terminamos todos apretados en la limo. Georgie hace una broma sobre sentirse en la noche de su promp y los demás se cagan, borrachos, de la risa.
00:00 - Llegamos al gran evento, suficientemente tarde como para ser vistos sin ser odiados. Dejo de ver a los seres con quienes llegué por perderme entre las celebridades. Alguien cae a la alberca. Se queda dentro, se desnuda, se le baja la peda y comienza a llorar. Alguien toma nota en su blackberry: se trata de un gran argumento para una nueva película sobre las decadencias de la gente del espectáculo.
11:00 - Despierto sin zapatos ni moño ni saco, acostado encima de las carnes desnudas de un temible pero galansísimo desconocido. Salgo de la mansión sin molestarme por ir descalzo, tomo el taxi que Danny, el mayordomo, ha pedido para mí. Me advierte que no lo ha pagado y no me molesto. El taxista me lleva hasta mi casa, y me da a elegir entre cobrarme en efectivo o con una foto junto a él. Al día siguiente, su perfil de facebook aparece actualizado.
Y todo esto sin gastar ni un penny.
23.6.09
12.6.09
Morfeo no hace tríos.
La emoción del romance y los ronquidos del galán le roban el sueño.
Cuando por fin logra dormir, es porque el galán comienza a sufrir un terrible insomnio, una tortura provocada por una constante rayadura de disco en su cabeza: ¿acaso esto sí va a funcionar?
Así se representa el desbalance de una aventura.
Cuando por fin logra dormir, es porque el galán comienza a sufrir un terrible insomnio, una tortura provocada por una constante rayadura de disco en su cabeza: ¿acaso esto sí va a funcionar?
Así se representa el desbalance de una aventura.
25.5.09
Un éxito
A sus 24 años, Woody Allen ya ganaba 80 dólares escribiendo chistes pa la tele. Pero apuesto lo que quieran a que, en su reven de cumpleaños, no hubo familiares, ni desconocidos ni gente de otros países, y mucho más apuesto a que ni por tantito se gastó una caja entera de bolsas de basura durante la limpieza de todo el desmadre.
¡A que no!
Gracias a todos por ir, por divertirse, y por no romper nada.
Mario Roca: te agradezco pública e infinitamente tu paciencia y capacidad pa reventar. No tienes que decirme que jamás en la vida volverás a prestarme tu depa pa un reven. De verdad no tienes qué hacerlo. Ni lo intentes.
¡A que no!
Gracias a todos por ir, por divertirse, y por no romper nada.
Mario Roca: te agradezco pública e infinitamente tu paciencia y capacidad pa reventar. No tienes que decirme que jamás en la vida volverás a prestarme tu depa pa un reven. De verdad no tienes qué hacerlo. Ni lo intentes.
11.5.09
Mantras profanos (salmo de los laicos)
El amor es ciego
La belleza es relativa
Nada es para siempre
Todos son iguales
La belleza es relativa
Nada es para siempre
Todos son iguales
5.5.09
Arte
22.4.09
Las mejores cosas de la vida:
Vienen en envases pequeños,
duran una fugacidad,
se dicen con pocas palabras,
son impermanentes...
duran una fugacidad,
se dicen con pocas palabras,
son impermanentes...
21.4.09
TODO, TODO, TODO...
TODO AL RITMO DE LA MÚSICA. A todos nos pasa. Vamos caminando por la calle, escuchando un audífono o los dos (dependiendo del exceso de uso), y la gente se mueve al ritmo y ánimo de lo que suena. Y nuestros movimientos, a veces hasta el ritmo de los pasos, sigue los golpes de la música.
¿A poco no?
La vida se vuelve un musical, inédito para quienes no oyen lo que nosotros.
En la calle, en el pesero, en la oficina, tenga usted musicalina.
¿A poco no?
La vida se vuelve un musical, inédito para quienes no oyen lo que nosotros.
En la calle, en el pesero, en la oficina, tenga usted musicalina.
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