31.12.07

Lo más Alejandro del 2007

Lo más Alejandro del año galardona lo más honorífico del año que casi se termina -aunque, pinche año, ni se lo merece: perdí un excelente novio, al cual todavía no recupero ni como cuate (aunque tampoco es que me esté esforzando mucho); perdí una misma beca DOS veces, no me imagino algo más patético; perdí una que otra película que no recuerdo a quién presté; también perdí como tres bufandas en un mismo mes; y, p'acabarla de chingar, perdí una uña que no quieren saber cómo se me pudrió por no curarme un padrastro infectado. Afortunadamente, la uña ya está volviendo a crecer, poco a poquito, como poquito fue lo bueno del año, que cuando fue bueno uuuuuuuy qué bueno fue.

Mejor fiesta del año: el cumpleaños compartido de Marito y Nichesita (lo cual me recuerda que perdí una camisa que Mario me rompió por jurar venganza de la playera que yo le rompí, ji ji ji). Se vio de todo, amores y traiciones, la versión masculina de Scarlett Johansson, bailes y cantos, gelatinas felices y borrachas no tanto. Risas, llantos, recuerdos, tara ri ra riiiiiiii...

Mejor examen profesional del año (y mejor video del año): Con mención honorífica, recibo este maravilloso premio, muchas gracias. Quisiera agradecer a alicia Segovia por soplarme dos respuestas, y a la maestra Diana Marenco por no reprobarme por mi pinche ejemplo de las televisiones como clara muestra de lo que significa la forma de las cosas. También quiero agradecer a Sofia Coppola por su valiosa contribución a mi ensayo, y quisiera avisarle que su papá tiene una copia de mi texto, que espero se la haya entregado oportunamente el pasado día 25.


Mejores y más divertidos rodajes de mi generación del CUEC: los míos, no mamen.

Mejor debut en youtube: por supuesto que YO.

Bueno, ya en serio:

Video más Alejandro del año: casi caigo muerto de un infarto cuando se confirmó que "1, 2, 3, 4" de Feist no tiene ningún sólo pinche cortesito de su chingadamadre nada. Minimalista número musical de una sola toma, mi sueño y pesadilla hechos realidad. Ya no queda más que quebrarse la cabeza pensando cómo hacer algo nuevo.

Libro más Alejandro del año: "El libro de Santiago", de Jaime Reyes. Aunque Angélica tiene razón cuando dice que Restauración es Stalker pirateada, tampoco es mucho pecado remitirse a una de las películas más bonitas de los últimos años para integrarla en un libro polifacético, que lo mismo se inventa entrevistas, que las cita, que se inventa llamadas telefónicas transcritas o se dedica a la narrativa de la memoria en primera persona. Ningún libro con el que haya suspirado tanto en los últimos doce meses.

Canción más Alejandro del año: A walk in the park, de La rapture. Si todo sale como espero, al ratón, más noche, me voy a aventar un strip tease con esta. Cachonda, fiestera, como pa bailarla a pasitos cortos. Es como un danzón pero en chido.

También canté mucho esa de Rehab, de la Winehouse, con todo y el video de los músicos en pijama; Selfish Jean, de Travis, carta al amor verdadero, el que menos amoroso es; me enamoré con 23, de Blonde Redhead (el año no termina y todavía es hora que no entiendo qué dice); y apenas escuché Corduroy boy, de los Dears, que no estoy seguro si sea de este año, pero si lo es, UFFF, setentera narración de una primera cita.

¡Chin! Acabo de recordar My moon, my man, de Feist, que rolononononón, como dicen en la tele. Súper cachonda, también. Aunque tampoco sé muy bien de qué se trata.

Mecanismo de defensa más Alejandro: el sexo.

Películas más Alejandro del año: insaciable, reparto este premio a tres películas y media, tres que vi en el FICCO y media que vi pirata ayer.

1 - 12:08 al Este de Bucarest, rumana subjetivización de una cámara de televisión que es la misma que filma la película durante un chingo de tiempo, moviéndose para esconder, redescubrir, evidenciar al mal operador, hacer chistes con el zoom, cambiando el plano bien poquititas veces. De risa loca.

2 - No quiero dormir solo, desde que vi esta película.

1/2 - I'm not there, que tiene de todo lo que se puede derivar del título: Bob Dylan no está, a veces tampoco el actor, tampoco está en los personajes porque estos son ficciones de la ficción. La mejor secuencia es toda la primera parte donde actúa Cate Blanchet, donde no nada más se enjuician la postura del cantante y sus preocupaciones políticas, sino la película también se bota en abstracciones y posibilidades. Bien padre.

3 - Se quema, en la que una niña pirómana quema bosques para atraer al bombero del cual está enamorada. Al límite, pero minimalista.

Concierto más Alejandro del año: pero si hasta acabó glorioso, con Heartless romantic. Cómo negar que los Dirs se llevaron el corazón de todos los que estuvimos en el poly.

Hombre que más baba le sacó a Alejandro en el año: el protagonista de Cachorro (¡APACHURRRRO!). Dos de mis cuatro más calenturientas perversiones juntas en un hombre. Si conocen uno igual, ¡preséntenlo!

FELICIDADES A TODOS, y un verdaderamente próspero 2008, y no mamadas.

16.12.07

Famosa y amarilla

Desde el estreno de Los cocechadores y yo, hace algunos años, el gordinflón sociólogo creador de los Simpsons había estado buscando la conclusión de uno de sus más grandes anhelos de toda la historia. Finalmente, y tras una serie de interminables llamadas desde Nueva York hasta París, Matt Groening ha convencido a Agnes Varda de participar en uno de los capítulos en que la familia disfuncional más exitosa de la televisión viajará a China para celebrar las Olimpiadas de Pekín 2008, al aire en Agosto próximo.

La directora de Cléo de 5 a 7 y Sin techo ni ley se ha mostrado interesada en el proyecto, pues se le han concedido el control total del programa tanto en lo narrativo como en lo estilístico. Se rumora que la media hora de hit en que podremos disfrutar a la precursora de la Nueva Ola, la tendrá como directora de un documental a partir del cual creará una película de ficción donde Lisa recorrerá granjas de Texas sin rumbo ni plan alguno, mientras que Marge se enamorará de un galán francés tras descubrirse que todo este tiempo su cabellera alta y azul no era sino una peluca que encubría unos lisos rubios.

Agnes Varda confesó que una de las cosas que la convencieron fue la oportunidad de crear su propio avatar en la página oficial de la película de los parientes amarillos.

Fuentes externas y anónimas aseguraron que habrá un avance del programa, a transmitirse el próximo 28 de diciembre.

13.12.07

Me.preguntaron:

¿Pelìculas.favoritas?

E.intempestivamente.todas.estas.llegaron.a.mi.boca:



Y.otras.cuatro.que.tal.ve.pa.cuando.termine.el.dìa.recordarè...

6.12.07

GRACIAS A TODOS LOS QUE ESTUVIERON

Y, pa los que no, de lo que se perdieron:

30.11.07

Popotitos


Son muy bellas las piernas de Adrien Brody. Quiero.

La nueva película de Wes Anderson comienza con otra película. Se aplica más que nunca en el rigor de la geometría y la filmación frontal o de perfil, en la desaparición y reaparición de personajes por movimiento de cámara. En la presentación de una cosa nueva en cada corte. En la nula repetición de encuadres (creo). En la exhaltación de la familia como el grupo de personas más extraño con el que uno jamás convivirá. En la asignación de un color, una manía, una identidad definida por los objetos para cada personaje. En poner a Bill Murray en un papelito de tan paradójica ternura. Y en la falsificación de los espacios filmados en estudio, refinación de uno de los recursos que requería mayor estilización.

Qué padre.

25.11.07

QUE CHINGADOS


A donde se nos fue. Tan rapido se nos fue...

22.11.07

Cuando veo a través del universo, oueeee

Lo mejor que puede pasar en un musical, por tratarse del "más no realista de todos los géneros", es que el cine haga aquello que la canción no puede. Y Julie Taymor lo logra, nada más que un inexplicable ímpetu le provoca no se sabe qué ganas de terminar echándolo todo a perder.

Coroegrafiar lo cotidiano, desde el fut o el basquet hasta a las prostis, los empleados y los indigentes, amalgamando la música no diegética de manera completamente irreal al contexto de realidad de la película. Multiplicar al locutor-cantante. Sobreimprimir, proyectar imágenes en los personajes, perforar y crear irrealidades llenas de imaginación. Cambiarle el tono a la interpretación de una rola de los Bitles. Usar máscaras, marionetas monumentales, avivar escenarios de pisos a paredes. Todo, para terminar en un ridículo teatralizado que, sin embargo, convence.

Porque la película rete bonita que es, con todo y un montón de payasadas poéticas, como el alucine de Bono interpretando al Doctor Robert, un número musical de la psicodelia que nos recuerda lo nefasto que era; la pesadilla de Salma en repetición de enfermera cargada de felicidad; el mal gusto de cambiar Revolution de prendida a trágica, y Hey Jude de profunda en sermón; peor tantito, dejarnos con las ganas de escuchar como el romance alcanzaba su cúspide entre Lucy y Jude, con la canción que era obvia, y que no quedaba mal para cerrar con broche de oropel todo el numerito de más de dos horas.

Sin embargo, con todo y todo, la volvería a ver. El cine es a veces muy así, muy d'esos.

20.11.07

VAYAN TODOS A VER "XXY" AHORA MISMOOOOO

Música no diegética que se vuelve diegética porque "cuando me pongo los audífonos parece que la gente escucha lo mismo que yo", y porque cuando me siento un monstruo apago la música que la gente no sabe que proviene de la radio y no de editorializantes efectos externos.

Malditas cineastas sudacas, entre la directora de esta maravilla y Lucrecia Martell, me van a volver loco, lleno de paradójicos corajes que me hacen feliz porque todavía hay quienes descubren maromas expresivas en el cine no subtiulado.

El conflicto implícito y desvelado en dosis de corticoide, para que primero parezca una cosa y luego otra y al final una completamente nueva.

UFF...

15.11.07

¿Cuál milagro, maestro Ayala?

Paradójico; pero, desde que entré a estudiar cine, menos tiempo tengo de ver películas. Entre las clases simultáneas de 9 a 21 horas diariamente, la preparación de los cortos y el rodaje de los mismos, apenas y para un capítulo de The office o una media hora de Days of being wild; porque si no, uno ya no pone atención y ni aprecia ni aprende ni entiende al menos tantito de la trama.

Porque yo soy de los que se duermen con mucha facilidad en el cine, además. Y varias veces, en plena madrugada, me ha despertado el reflejo del protector de pantalla del DVD.

Extrañado, el maestro Ayala exclamó un ¡milagro! cuando nos vio salir de La casa de Alicia el otro día. ¡N'hombre!, le dije anorteñado, lo que pasa es que "nos hemos estado campechaneando los horarios", por eso no nos ha visto.

El CUEC es como un karma que se nivela y desnivela constantemente. Afortunadamente, tras los rodajes de la so cold Ficción Uno, nos encontramos ante una temporada breve pero sustanciosa de tiempo libre; de tal manera que, en efecto, señoras y señores: LOS ESTUDIANTES DE CINE HEMOS PODIDO IR AL CINE.

Solos contra el mundo es una película perdida en la traducción, pero muy bonita. Una comedia romántica que se transforma en una tragedia de guerra, con un estilo de cámara rigurosamente libre de moverse y recomponerse y quedarse estática el tiempo que sea necesario, aunque de vez en vez se intercortan tomas de una manera más bien convencional, común a cualquier película. Sin embargo, muchas películas convencionales quisieran sustentar en esa libertad de la cámara un contenido tan difícil como el del amor entre dos hombres separados por sus procedencias geopolíticas.

El gran silencio ("este es el chúntaro estail..."), es una película concebida alrededor de hace trece años, porque sus protagonistas, monjes católicos de los alpes franceses, no se sentían preparados para permitir que el cine perturbara sus entregadas vidas. Transmisora de una inmensa paz, el documental verdaderamente no se mete de ninguna manera con los asuntos del monasterio. Los registra y los exhibe cronológicamente, empleando breves lapsos de película para presentar de frente y a la cara a los moradores de este ultra ascético filme.

La casa de Alicia es una telenovela brasileña bien hecha. No es melodrama, pues no hay música, y tiende al hiperrealismo pero hay ratitos de sobreactuación. Ayala dice que este tipo de películas comienzan a abundar tanto que parece que se ha creado un género nuevo. Como no siempre sé si el maestro se burla, habla en serio, o micha y micha, yo lo que le entendí es que está chido. Porque, además, no es sencillo hacer una telenovela bien: con diálogos cotidianos, villanos cuyo fin trágico queda en subtexto, conflictos dramáticos donde el sufrimiento no se vale de simplezas emocionales o rodeos circunstanciales.

Cállate y canta, es el divertido documental que exhibe la verdaderamente triste pero muy divertida historia de las Dixie Chicks, cuyo ascenso y caída y nuevo ascenso se sincronizaron con el inicio, fin y continuación de los ataques a Irak. También sin intervención alguna de los documentalistas, más que en el montaje, para mí que aquéllos supieron perfectamente aprovechar las circunstancias del escándalo de estas chavas pa seguirlas durante cinco años y sacar su película. Irreverentes, medio cínicas, inteligentonas, chistosísimas, esposas de tres de los hombres más guapos que me ha tocado ver en pantalla grande, y sorprendentemente talentosas, estas viejas le prendieron fuego y dividieron al público del género country, entre quienes apoyaban a Bush y quienes no, a pesar del error del ataque al país medioriental.

El cobrador es malísima, pésima. Absurda. Económica pero insignificante. Aburrida. Y ya.

También vi La mujer de mis pesadillas, pero en Cinemex; lo único que tiene de divertido es cuando a Ben Stiller lo reenvían a Estados Unidos pero como indocumentado. Es muy cagado. Cagadísimo. De verdad. Me estoy riendo ahora mismo.

Y me aventé What's new pussycat? de nuevo. Qué divertida es. De nuevo, me acuerdo y me carcajeo.

Más días de estos, ¿no? Prolíficos, llenos de aprendizaje. En un mes son las evaluaciones del primer corte de nuestros trabajos, deséennos suerte.

My name is Harry

¡¡¡Harry PUTER!!!

30.10.07

Malos hábitos de lo audiovisual y Muy silenciosa.

Puede ser algo intencional, pero parece mentira porque la verdad nunca se sabe. El problema es la costumbre de la nitidez en las películas. Susurros, voces que suenan como desde un hueco, gotas de agua que tintinean como campanas, espaldas en foco y rostros desenfocados, elipsis basada en el diálogo desincronizado con la imagen, son formas catalogadas como errores y no como posibles cualidades de la cultura visual .

Saca mucho de onda que no podamos ver claramentee a quien habla. A pesar de ello, se le identifica, no pierde importancia. Lo que sucede es que el pleonasmo de ver al que habla cambia en su sentido formal.

De igual manera, el tremendismo potencial del tema de Malos hábitos cambia cuando el equilibrio se acomoda más hacia el lado de las variables de la imagen y el sonido.

Casi lo mismo sucede con el espontáneo seguimiento que la imagen hace del menonita que conduce en círculos sin dejar de cantar; con la imagen del cultivo seco cayendo ante la acción de la máquina; con la filmación de una película mexicana en alemán. Más compleja aún es la manera de evadir la ficción para registrar un desayuno y un baño familiar que verdaderamente eso son. Y, el colmo de la expresividad, es comenzar y terminar con el día y la noche.

En Luz silencionsa, la narrativa se deslinda de toda similitud. Imagen y sonido se vinculan a las acciones casi siempre por sinécdoque. En Malos hábitos hay una estructura descriptiva de acciones más evidente, pero imagen y sonido expresan sentidos que se contraponen a las costumbres de lo audiovisual.

Forma y contenido

Soy tan chic. Cuando discuto de semiótica y arte mis manos rodean la copa de un Manhattan. Anuar bebía un Martini de frambuesas, mientras esperábamos a que comenzara Malos hábitos, en el Cinemex del World Trade Center, el domingo pasado.

A pesar de ser el mismo, un tema varía de acuerdo a la forma con que se le representa. De aquel pueden surgir simultáneamente una canción, una obra teatral, una novela, una pintura, un edificio, una fotografía y una película. Pero de las diferencias entre lso recursos y las cualidades formales de cada obra dependerá su complejidad, importancia o trascendencia. Pues, por mucho que se aproximen en su representación del contenido, de un solo tema se pueden decir muchas cosas de muy distintas maneras, por eso lo más saludable es acercarse al cómo se le representa, en contraste con solamente el qué.

La forma es lo que otorga el sentido, pues la forma puede ser también tema de una obra: una novela sobre la escritura, una pintura abstracta, una película sobre el cine.

20.10.07

De todos los que llevo, este es todavía el que más me gusta.

Próximamente en sus salas favoritas, mientras tanto en youtube.

Un compa uplodeó mis videos a youtube. Iren:

Mi ejercicio de dirección de actores del CUEC:







Un trabajo de la facu, sobre pirotecnia:



Gracias al Yuri por este parotote.

8.10.07

Lunes.

Dedicado a Sof


Me levanté tarde porque ayer, después de terminar el rodaje del corto de una compa del cuec, fuimos a la fiesta de otro compa de la escuela, quien cumplía años. Me siento muy cansado todavía. Le di de comer a Christian, mi saltamontes mascota. Fui por mi ropa limpia y, de paso, dejé otra bolsa de ropa sucia. Me bañé y no desayuné porque ya eran como las once y tenía que ir por mis ejemplares impresos de la tesina de licenciatura. Pensé VERGA, ahora sí es verdad. Me deprimí y me fui a tepito a comprar la segunda de my name is earl, el disco de blonde redhead y el de travis. Vine a la facu demasiado tarde para entregar los ejemplares de la tesina (VERGA, pensé). Además, olvidé que también hay que entregar ejemplares electrónicos que no tengo (VERGA VERGA). Así que me volví a deprimir, y por eso estoy en las compus de la vieja facu, entrando al messenger vía meebo y revisando las páginas alcahuetas (VERGA, mmm).


"Qué cagado ser gay y llamarse Anuar o Peter".

Celeste North.

25.9.07

"Pensandolo bien, parece que sera mejor llevar sandalias"




Cortesía del caption contest de la New Yorker

13.9.07

Apuntes de computación

Mis más recientes investigaciones en el terreno de la antropología empírica de primer nivel de aprehensión demostraron que los computólogos son también artistas hiperactivos más que frustrados. Dibujan, cantan y bailan sin saciedad, pues sus procesos de pensamiento están acostumbrados a operar más allá del orden de máquinas sofisticadas. En un mundo donde sobran los estímulos al alcance de los sentidos, gente así no puede quedar satisfecha con facilidad.

Por otro lado, los computólogos suelen gozar de involuntarios prolongados segmentos de tiempo libre. En su ambiente de trabajo, adaptado en su propio hogar, los computólogos analizan y potencializan sus conocimientos para poder diagnosticar el estado de la parte dura y la parte intangible de una computadora.

Pero también se les agotan las posibilidades -que son directamente proporcionales al cuidado que el cliente ha tenido de su máquina. Cuando se alcanzan los límites, la solución más razonada orilla a los expertos a someter las unidades principales de almacenamiento a un auto-examen. Lo cual, dependiendo de la edad del modelo, toma tiempo suficiente como para que uno de los colegas suba por su guitarra y el otro saque su mandolina.

Las noches de computación se van entre los ensayos del próximo recital navideño, la revisión del repertorio conocido y el entretenimiento del cliente, quien eventualmente se une a los coros y comienza a solicitar temas de su agrado, encareciéndose las preocupaciones entorno a la cantidad de rayitas que ha avanzado el autoexamen de la computadora.

12.9.07

KERNEL PANIC

Una película de Alejandro Murillo. Próximamente en su cine club ingeniería.

5.9.07

Cineasta: Casos de la vida real

La fotógrafa entró al set, lo recorrió con su mirada de ponzoña, mientras los asistentes de arte se mordían los nudillos pensando lo peor. La fotógrafa observó: algo le parecía raro. Suspiró y dio un paso hacia adelante. Pero retrocedió. Miró más detenidamente. Era un objeto negro en una repisa, una antena de radio para el estéreo. Negó con la cabeza y lo movió. Los asistentes se miraron y con subtítulos se dijeron: Verga, ya comenzó a mover las cosas. Pero la fotógrfa volvió a suspirar, miró a los chicos y dijo: Está bien, a trabajar, nada se mueve a partir de ahora.

30.8.07

Esta vez no, tocayo

Mi tocayo Austruc dijo alguna vez, más o menos, que cuando un hombre -queriendo decir director de cine, explica más o menos siempre la misma historia, entonces nos encontramos frente a un autor de películas.


Pues, más o menos, no creo.

Cuando un cineasta encuentra o busca, explora o experimenta una forma para cada película, entonces nos enfrentamos a un reinventor del cine.


Más padre, ¿no?

Es como lo que, más o menos arrogante, decía Truffaut: "En Hollywood, la política de los autores muestra algunos de los más bellos árboles ocultos en medio de un bosque de conformismo".


El problema es que poquitos lo notan.

Discutiéndo contra el éxito, más que menos arrogante, escribió: "Todas las grandes películas de la historia del cine son películas fallidas".


Pero ellos se lo pierden.

Pero, lo más chingón, es lo que dijo Baecque: "Ya no existe una jerarquía entre grandes y pequeños temas, buenos y malos mensajes".


Yupi.

19.8.07

Simple pero imprevisible. Emorme.

A Thriller for all seasons

Con reclusos filipinos

Una parodia india

Con Legos

El de a de veritas

30.7.07

No apto para enemigos de la piratería


Hay igual número de maneras de ponerle música a una película como cantidad de cineastas trabajan en el negocio. Todo depende de qué tan inventivo nos salga el muchacho. O la chica, claro está. Aunque no es ni la mitad de buena que la cinta que originó la versión teatral en la que se basa, por varias razones, Hairspray no resulta nada mala.

Cuando a una obra se le distingue como musical, no a pocos se les crispan las cejas o los bigotes. A mi mamá, por ejemplo (las cejas, no seamos manchados). Afirma y reafirma que es una molestia tener que aguantarse a que el personaje, de la nada, rompa a cantar lo mal o lo bien que se siente, que porque la vida no es así.

Es cuando ella dice eso último que se me crispa el bigote. Yo, que desde que tengo un año de edad salgo en fotografías con los audífonos puestos y la pinche sonrisa colgate en la redonda cara, no puedo más que molestarme, pues cotidianamente le pongo música y ritmo a lo que pasa en mi vida.

Además, en las películas siempre hay música. No sólo eso. Generalmente, y por convención, esta surge de la nada, casi siempre poquito a poco, y sin mayor justificación que la de emocionar, mediante la más grande de todas las artes, hasta al más insensible de los espectadores.

Entonces, eso de que los musicales usan canciones sin justificación alguna, no es más que un pretexto para sacarle al género. Es decir, ¿justificado en cuanto a qué? Si de todas maneras el género musical es el menos realista de todos los que hay -y, por lo mismo, el más perfecto, pues quién no quisiera un soundtrack automático para todos los días.

En Hairspray de John Waters, obra no musical, Tracy baila todo el tiempo, con ritmazo y sincronía perfecta; impera un doble sentido en los diálogos; las canciones tienen una gran cantidad de subtexto; existe un tono grotesco designado a criticar las actitudes de la sociedad gringa de aquella época; y todos los personajes tienen una misión clara y desarrollada a lo largo de la cinta. La nueva película carece de todo esto.

Pero no se queda ahí. A pesar de que la grotesca original se diluye en chistes integrados a las letras de las canciones o las formas de cantar de los personajes, las canciones parodian las melodías típicas sesenteras y permanece el mensaje de no discriminación de una forma bastante elocuente y ecuánime -gracias a imágenes documentales de las marchas por los derechos civiles, por ejemplo.

Ya sea para abrir una nueva secuencia, transitar de una a otra, surgir dentro de una poco a poco o por irrupción, modificar el espacio o el tiempo (ir de un lugar a otro, de un momento del día a otro); o para cosas más complejas, como hacer que una sola canción se refiera a varios personajes a la vez, y los compare sin explicaciones, la música de la película funciona de maneras muy diversas a lo largo de la película.

Las coreografías bastante hacen con la expresividad del tiempo y el espacio también. Con un paso de baile, los espacios se modifican: la azotea cambia por un salón de flamenco, el show de Corny Collins por el Negro Day, el pasillo de la escuela por la humeante sala de maestros o el baño de mujeres, y la parada del autobús por el techo del camión de la basura.

La película del genio de lo grotesco es más interesante y compleja, pero esta es también muy diferente, más allá de que se le modifica el género. Curiosamente, en la otra hay más coreografías, y hasta creo que mejores. Es una película musical porque mucho de su estructura depende de que haya música, nada más que carece de la convención de la narrativa mediante canciones. Pero eso sólo la hace más compleja y original.

Lo que más sintoniza las dos cintas es la tragedia en que terminan las villanas, Velma y Amber. El teatro las perdona, pues en unos cuantos versos del número final ellas se disculpan y renuevan sus ideologías de vida. Pero en las películas se quedan como villanas castigadas, por mucho que en la nueva Hairspray Amber finja coquetearle a un negrito bailarín.

La nueva Hairspray es muy divertida, pero lejos de la crítica al racismo y discriminación históricos de la sociedad gringa, aunque muy cercana a lo mejorcito del último cine musical.

En memoria

22.7.07

NOT ENOUGH TELEVISION

¿Puede uno ver suficiente televisión en una semana? ¡Pff! Uno puede ser (inintecionado pero afortunado sic), suficiente televisión en un día. Y eso que en casa de mi mamá no hay FX. Mi tour vacacional de hoy comenzó tarde, a la una pe eme, junto a Will y Grace y su fascinación por la insuperable mejor televisión de todas: la real, la de los vecinos peleándose atormentados por los problemas maritales. Cortesía de la rendija de calefacción que conecta oportunamente depto con depto, oreja con pleito.



El tour continuó con las pantorrillas -mmmm- de Charlie Sheen, las botas de Courtney Cox y la paranoia de Matthew Perry -mmmm-.

El primero, coronado por el humor de los guionistas de Two and a half men, desplegando toda una comparación entre las narraciones de la vida salvaje de Animal Planet con lo que se puede afirmar, ciertas veces, de la vida cotidiana (aquí vemos al macho enfrentándose a la hembra por el dominio del refugio).

La segunda, vestida de Monica, derramaba un chistesito consumista en el cual unas botas carísimas terminaban siendo el azote de Chandler, pero también el de los doloridos pies de su señora esposa (no importa, estoy bien, se me ven preciosas).

El mismo Chandler, vestido de melodrama, vuelca en su nueva serie lo que fuera su humor paranoico habitual en los Amigous . Ni así se salva, el pobre; ni el cambio de género lo rehabilita como actor de nada. Tal parece que ninguno de los friends podrá dejar de reproducir los rasgos de sus viejos personajes, ni siquiera mediante supuestos nuevos conceptos.

Quise leer. De verdad lo intenté. Pero ni por un segundo pude apagar la tele. Abrí el libro en la página de MTV. Dije, ps igual y los videos son música. Poquito me imaginaba yo. Luché contra Gwen Stefani y pudo más la teoría del cine. Me hice pendejo con Dido, nada difícil. Pero llegó Amy Winehouse y me puse a bailar en la silla. Con la pena, señor Fassbinder.

Más noche, casi cuando por terminado el tour, en la parte reflexiva de la película de mi día, donde el protagonista pega la cabeza en la ventana y mira al cielo con ojitos pensativos, me imaginé un país donde hubiera al menos un poquitito de la calidad de la tele gringa.

No tanto en sus temas como en el rigor de sus formas. El problema no es copiar tales formas, sino preocuparse en desarrollar al menos una. UUUUNAAAAAAA....

En eso, sintonicé la versión regioncuatro de la niñera. Así, con minúsculas. Desfachatadamente mal traducida. Infame cambio del tema barbarastreissandesco por una cumbia -o algo así. Desafortunado humor, declamación de subtítulos que -por supuesto- ni pena ajena dan. Perezosa, poco imaginativa, penosa. Mejor me fui a leer. Hasta mañana.

Miércoles 18 de julio de 2007.

Algo más bonito que la tele:


18.7.07

Esto, Lynch y la congelada de uva...

S-P-E-A-C-H-L-E-S-S

¡¡¡NO PUEDO ESPERAR!!!

(Finamente presentado por el coprotagonista de mi último corto)

17.7.07

Mee gousta l'enfermerou Betty

Lo absurdo no es creer que los personajes de una telenovela son gente de la vida.

Lo absurdo es que puede haber cosas de la vida que son increíbles, como que tu hijo/cómplice se muera por efecto de la bala que la víctima disparó en defensa propia. Lo cual ya es bastante absurdo, pues de una escena fílmica ficticia se concluye algo sobre la vida, tal y como cuando la vida toma sentido gracias a la influencia de la ficción en nuestras mentes.

Es un círculo vicioso.

La ficción no está para representar la vida ni para explicarla, sino para tomar de ella lo que es significativo para la creación o la comunicación de significados que son complementarios del sentido de la vida.

Para la enfermera llegó la última de las más utópicas redenciones que pudo ocurrir en la era de la información: la incorporación de las ficciones de la vida a las de la tele.

¡SÍ SE PUEDE! ¡SÍ SE PUEDE!



(-Finamente- Recomendado por Crispín Zaragoza)

10.7.07

No entendí

Hoy vi una publicidad de coca cola pintada en uno de sus camiones repartidores:

"Por difícil que sea, mantenga la distancia"

Es bueno saberlo, para mantener la fuerza de voluntad. ¿Será psicología inversa? ¿Los conductores de coca cola serán ex microbuseros?

Barrocos maniqueísmos

Tsss...el circo barroco (así, con minúsculas).

ROCK ME AMADEUS, aunque Mozart ni barroco era.

El circo barroco estuvo en el teatro de la ciudad (con minúsculas por vendido), en una función que (esperamos sea única, debut y despedida), mezcló bailarines con modelos con igual distincióncon que uno usa calcetines diferentes o escribe amerika o anarkia, indiferentemente de si todos bailaban la flauta mágica o la maldita vecindad -en su cover de josé josé.

Qué pedo. No es pedo. No estaba pedo.

Circo barroco manierista malo, sin todo el chiste de lo que sería -por ejemplo, el barroco de un viernes en el Patrick Miller. Hasta los de la maldita o los de kinky (¿se escribe así? No miento, también en el circo barroco hubo un número de kinky), se sentirían indignados de tal asunto, que ni circo es. Lo más cirquero es un pinche numerito de acrobacia aérea que está bonito pero ni chiste tiene.

Ni Bob Fosse deliró tanto al sublimar sus deseos en un espectáculo.

Pero todo está en la mente, y yo creo que fui incapaz de haber visto semejante cosa. Es que además no me duele porque fue gratis.

6.7.07

Totally fucked

Tras el sexo, el olor del otro se impregna en nuestra piel. A veces es gozoso, dulce, pero también pude ser culpable, asqueroso, etc.

Un coqueteo puede empujar a muchas cosas cuando se subleva el dominio de la cachondería.

Para quitarse el olor del sexo, se comió unos grasosos tacos de la esquina, los primeros con que se topó. Se bañó y talló con ahínco, profundamente. Llovió y aprovechó para quedarse bajo el agua un rato. Caminó después mucho rato, para que el sudor le corriera por la frente y la espalda.

De todas maneras, nunca reconoció si su propio olor había combatido el del otro. No recordaba como olía su propia piel. Entonces, se asustó.

Desde antes del sexo ya había pensado que esto ocurriría.

Pasó su nariz por sus brazos y manos, olfateando como perro. La ropa le olía al indefinible olor de siempre, al de costumbre, al indiferenciable.

De todas maneras, no lo cacharon.

26.6.07

Paxton at the theatre

El Paxton me ha ganado el post de Spring Awakening, así que yo me voy a aventar uno sobre Grey Gardens.

En la historia de los reinados democráticos gringos, ninguna aristocracia ha brillado, a excepción de los quenedi. Y, más que ellos como aristócratas, una mujer que nada tonta se recuperó de la muerte del presi pa casarse con un millonetas griego, con eso que dicen que son los que cojen más...

Las primas de esa chica bubié se pasaban de excéntricas. Se supone que fueron las que le enseñaron el arte de ser bella desde el debut hasta la despedida aunque, con el declive familiar de su aristocracia, terminaron viviendo en la más absoluta de las infamias, autorecluídas en una cochina mansión con 28 descuidadas habitaciones habitadas por cincuenta gatos. Iugh.

Por supuesto que si yo tubiera el dinero me burlaría de los pocos aristócratas que ha tenido la historia de mi país. Pero lo haría con el mismo buen gusto que los autores de Jardínes grises (¿a pooco no inspira desencanto una mansión que, de entrada, se llama así?).

Christine Ethersole (creo que así se llama), dijo en su acceptance spich que en joligud nomás le negaban papeles que porque estaba ya dando el traste, pero que el honor de recibir un premio Tony por el papel de la prima bubié la llenaba de orgullo. Tómenla.

En este número, la prima se arrima a hablar de la moda y los cambios históricos. Lo mejor es el modo en que las frases musicales se rematan con tarareos de la actriz, un rasgo del personaje que no está en lo que canta sino en cómo lo canta. Inventiva teatral musical, qué buena onda. Disfruteichon.

P. D. Lo más seguro es que este musical no fuera considerado el mejor del año por la mayoría de los tony-votantes debido a que no todos los años se produce un musical rockero como Spring Awakening, con chavos protagonistas y mucho desmadre emocional integrado.

P. P. D. Abajito del clip de Grey Gardens, les dejamos con el clip del documental que inspiró este número musical.



25.6.07

París, soy gringo y te amo


O hace mucho que no iba al cine, o las siempre hartas ganas de ir a la noche de los publívoros (así, con minúsculas), me provocan un éxtasis inexplicable al ver una película como París, te amo, a la cual oportunamente ya le cambiamos el nombre.


Todas las películas deberían ser así. Compilaciones de pequeñas películas. ¡¡Parece como si hubiera un canal de cortometrajes sin comerciales!! ¡¡O un canal de comerciales de ningún producto!!


Como niño en dulcería, abrí los ojos como quien va al cine por primera vez hecho todavía un crío. Abstractos, narrativos, mudos, subjetivos; cómicos, fársicos, de terror o malodramáticos como su madre. De a poquito ni se siente que Julliette Binoche hace el mismo papel de siempre, o que Gena Rowlands y Ben Gazara se ven completamente ridículos actuando de anciana pareja nunca jamás divorciada.


Refrescante, dijo mi Julio. Levantas el seguro de la lata y hace pst. La toma y haces aaaaaah.


Yo más bien digo versátil. No nada más se trata de hacer un chingo de peliculitas sobre una ciudad y un sentimiento, sino de inventar una película muy distinta a la anterior, a pesar de que exista tal unidad temática. Que más bien yo diría que la unidad temática está en que los protagonistas son puros gringos.


23.6.07

Si tomamos en cuenta que los huesos no son vegetales...

...entonces las gelatinas no son dignas de la dieta de un vegetariano...

11.5.07

Chin...ya está muy cerca...

Ojalá no importe mucho si es mejor o peor que la original...

10.5.07

¿Shaekesprrrrr?

En gringo, Shakespeare se pronuncia sin acentos engolados (así dice Niche), ni solemnidades. Se le pone música y, en la mejor tradición del showbiz -del cual somos declaradamente fansss: SEX AND VIOLENCE. Bueno, no tanto violence por sí misma, como sexo violento, pero en bonito. Cuando en lugar de duro de matar abunden las vidas en rosa, va a salir mi película d'esto:

7.5.07

Disculpa, ¿a qué ojo prefieres que te vea?

Me di cuenta de una cosa bien súper cabrona. Es mentira que se puede ver a los ojos. Estoy seguro qu ni la persona más pinche honesta del mundo es capaz de decir toda la verdad pegando su mirada a la del otro. Es mentira, y la fóvea está para comprobarlo.

En un solo punto de la Gioconda podemos concentrar la vista. En una partecita de la imagen total del puente de Brooklyn, en la manita santa de la Venus naciente, o en el cabello o en la nariz de Corre Lola Corre, pero nada más.

No se puede ver la boca completa, sino uno solo de los labios. No una palabra, sino a lo mejor una de sus letras. Una a la vez.

No se puede ver a los ojos; a lo mejor nomás uno. Cuando decía ver a los ojos, en realidad veía a una nada dispuesta por toda la faz de la mirada, oscilando el punto de atención a cada rato.

A mí me gustan tus dos ojos, por eso le campechaneo entre uno y otro cuando me sincero contigo.


2.5.07

Sapo descalabrado

El sapo le preguntó al plomero: ¿cuánto te debo? El plomero cotizó a partir de su experiencia con otros sapos: van a ser cien. El sapo se asustó, buscó en su cartera, y no se rajó. Más tarde, se vería su cara de sapo en el espejo.
Mejor le hubiera quedado a deber.

16.4.07

CINCO TOROS CINCO

Habiendo 365 días al año, ¿por qué nomás tener cinco películas para toda la vida?

Soy incapaz. Me declaro un incompetente. Hasta hace poco me sentía un indefinido, sin personalidad propia, pero más bien he desarrollado una capacidad de adaptación más parecida a una neurosis, con ataques de volubilidad e inconstancia. Aunque he de decir que mi paciencia me hace una persona bella, y mi carisma alguien altamente sociable, modestia aparte. Ah, también soy muy confiable.

Pero a nadie le interesa todo lo anterior. El problema es que nunca estoy seguro de una sola cosa. Me afecta, sobre todo porque mucha gente parece ser muy decidida al respecto. Pero yo no: yo nunca sé cuál es mi top cinco de nada.

Por ejemplo: el otro día fui a la cineteca a ver Sunshine de Danny Boyle (que para cuando termina resulta que ni está tan chida ni es tan imprescindible. Es muy ruidosa, auch). Luego lueguito, porque hay que aprovechar que la cineteca nos sale gratis, me metí a ver, por enésima vez en este año, en pantalla grande y 35mm: Todos dicen que te amo, de Woody Allen.

Va más allá esa gana de seguir queriendo verla. No es nomás que me guste mucho y casi casi me pueda llamar FAN (porque creo que tampoco soy tan fan de nada). No. ¡¡¡Es que nunca la consigo en la piratería!!! Tengo que aprovechar la más mínima y práctica oportunidad.

La puedo recitar enterita. Me encanta. Ya sé lo que va a suceder, a dónde se va a mover la cámara, qué canción sigue y cuándo comienza. Esta vez me fijé que los diálogos tienen consecuencias indirectas durante toda la película, aprecié la ridiculez de algunos números musicales, pero también exhalté como nunca la variedad de formas con que la música irrumpe en la película, y me di cuenta que Julia Roberts sí canta bien feo. Las otras veces, vivía yo enamorado.

Entonces pensé: a huevo, esta sí está dentro de mis cinco favoritas, ¡por fin tengo algo que decir de mí a la gente! En mi top cinco de películas está una de Woody Allen. Tal vez mi top cinco es de puras películas de Woody Allen. Como La rosa púrpura, Hannah y sus hermanas, Interiores, El dormilón y Sweet and lowdown.

Pero...¿y Annie Hall? ¿Qué pasa con Take the money and run, Alice, Radio Days, Manhattan (que en la escuela conocen como la película que me inspiró a estudiar cine), Celebrity, Destruyendo a Harry, Sombras y Niebla, Scoop...?

Mi cabeza se hizo un manojo de películas. Luego se hizo un manojo de escenas, tomas, transiciones, diálogos, efectos especiales. Mejor seguí disfrutando la película.

13.4.07

Me ganaron la idea (ya me vengaré)

Con esta pienso hacer mi audición al Coro Comunitario de la Ciudad de México. Neta.

12.4.07

Desperté y no sabía dónde estaba...

Pero me sentí bien. Y recordaba lo divertido de anoche. Así quiero morir.

Untable dance


Helado padrino


3.4.07

Escribir películas


El día que me dí cuenta que ya no tengo buena memoria, conocí a Javier Solórzano. Es muy guapo, tiene muy buenas piernas. El señor corría como todos los miércoles, alrededor del Parque Hundido, donde estaba yo buscando locación para un ejercicio de la escuela. Me le uní a su carrera, él desaceleró el paso, le platiqué que ps escribo de cine y que quería que viera mis textos pa ver si le gustaban y por 'ái me recomendara con alguien. "¿Tienes buena memoria? Porque se nota que no tienes condición física", me dijo. Ignoré el insulto y afirmé que sí, que no me fallaba el coco.

Poco sabía yo. A la fecha, dudo de mi memoria, porque el señor Solórzano nunca me respondió el correo que le envié. Maldita memoria, maldita confianza.

En fin. Paradójicamente, recuerdo que, de chavito, yo sí tenía buena memoria. Es más, podía recordar películas enteras nomás de haberlas visto una solita vez. Así fue como escribí mi primer film: Psicosis, de Gus Van Sant. Neta.

Volví a casa tan, pero tan emocionado, que me senté concentrado, tomé lápiz y papel, y comencé a escribir ló que acababa de ver.

Ingenuo de mí, luego me percaté que, más sencillo, era posible comprar la pinche película sin ninguna necesidad de perder el tiempo ni la energía. Pero era un chamaquito emocionado; todavía lo soy, cuando voy al cine.

Tal vez sea que, ahora que no tengo memoria, confío mucho en ella; mientras que, cuando tenía cerebro para almacenar cosas, desconfiaba de tal capacidad. Quise preservar la película, pero no me imaginé que, más que eso, la iba a rehacer, a reescribir.

Había cosas que no podía poner en palabras. No eran emociones ni impresiones de la película como una trama o un argumento, sino asuntos de estilo, de la imagen y el sonido, de la película como cine, como formas de combinación de sus elementos. Ahí surgieron un montón de dudas.

Fue así como descubrí por primera vez el cine, por contraste con la palabra escrita. No pude escribirlo, nada más pensarlo, tenerlo en la cabeza.

Cuando Ayala Blanco tuvo en sus manos el guión que Ricardo Garibay escribió para Los hermanos Del Hierro, película de Ismael Rodríguez, igualmente se emocionó. Era la manera más cercana de tener la película en sus manos. Pero, la que él considera "la mejor película en la historia del cine mexicano", no estaba en ese guión. Lo que Ayala había visto no estaba ahí. Decepción.

Por muy bueno que el guión esté escrito, por mucho que haya ediciones suyas con todo e imágenes del rodaje, nunca será lo mismo. La película estará siempre en la cabeza de quien la concibió, y será cosa distinta en el papel, y tal vez más distinta aún en pantalla.

Menos mal que tenemos la tecnología, y la piratería, para preservar las películas. De cualquier forma, el cine nunca podrá existir sólo en el papel, afortunadamente.

23.3.07

Esto se dijeron el panadero y la chica del café-internet.

- ¿Qué le doy, güerita? ¿Una mordida, un beso?
- Tsss, ¡¿qué pasó?!
- Nooo, es que así se llaman los panes: mordida, beso de azúcar...
- ¿Y si le pido una concha?
- Ah, pues mi oficio es ser panadero.







21.3.07

¿Quién teme a la Academia de Cine?


En el padrón electoral de la academia mexicana de cine se encuentran muchas personas respetables. Yo diría que unas cinco, suficientes y bastantes. Claro que, si Eminem es académico de la de Hollywood, por qué la del CCC, digo, la de México, no iba a contar con Paul Van Dyk entre sus votantes. Seguro él sí votó por El cielo dividido. Me cae que ese Dj pasado de moda sabe más del cine que sí se hace en nuestro país. Es más, me cae que es uno de los promotores de Julián Hernández en la Berlinale. Yo soy fan.


Felicidades a Guillermo Del Toro y su película. Felicidades a Maribel Verdú por recoger el premio de Isabel Coixet, por una película donde la dientona esa no tiene nnnnnnaaaddda que hacer. Felicidades al presidente de la academia, porque un aviador de tan altos vuelos no es cualquier ouei. Y felicidades a Cuarón, por aparecer sobre el escenario en la cúspide de las hipocresías, después que su película de la mamá no fue inscrita a la competencia de hace algunos años.


Felicidades a la producción del evento por el rencuentro de Molotov, quién iba a decir que un grupo de rock tocando en Bellas Artes iba a estar TAN, sensacionalmente TAN FUERA DE LUGAR. También gracias por vestir a mis compañeras del CUEC con una linda playera de grypho (las minúsculas son nuestras), nada más para luego decirles que mejor siempre ya no salían, porque el premio se pierde entre lo blanco. Ah, y muchas gracias al comité encargado de repartir invitaciones, por la presencia de Blue Demon; seguro en los óscares no faltan nunca ni Paul Hogan ni The Rock. Todo por andarle copiando a los gringos cada detalle.


Felicidades al cine mexicano, si no fuera por ustedes uno nunca quisiera salir de aquí despavorido.

12.3.07

De la serie: híjoles, el ARRRRRTE


Este hombre debería conocerme, segurito le gustan los musicales. Soy F-A-N.

Tengo alma, pero no soy un soldado.

La belleza está donde uno la encuentra.