Porque no me voy a quedar con la sensación de que Marina y Víctor son unos retrasados mentales, ni con la sensación de que lo más que hay de cine en la película de mi colega cuequero son algunas elipsis sonoras y las poetizaciones del romance en cámara lenta.
Pues, aunque soy de los que menos caso hacen de las hstorias que cuenta el cine, porque hasta una pendejada esquizoide puede convertirse en una gran película, cuando tanta miseria emocional ocurre bajo la forma de tanta pobreza audiovisual, ps entonces sí hay problemas.
Pero la veré de nuevo, a pesar de no querer hacerlo con tantas ganas. Porque hubo cosas que me gustaron mucho, las elipsis sonoras, las abstracciones del día de campo -la plática banal que se desvanece mientras el plano se concentra en la mano femenina que deshilacha el mantel, Cecilia Suárez...
Váyanla a ver, también. Ojalá les guste, no como a mí hasta ahora.
Hay llamas que ni con el mar
-
Hace 744 días me reí con mi papá por última vez.
Hace 743 días me dio el Cristo que siempre llevaba al cuello para que se lo
cuidara en lo que se lo pod...
Hace 3 semanas.
3 comentarios:
wtf?! A mí me pareció fascinante.
Qué lástima que no te gustó. Amé cada minuto de la película!!!
¿Pobreza audiovisual??? ¿¿¿???
buuu.. jajaj..
Ya decia yo que debia de haber alguien en la blogosfera que no quedara fascinado... porque tengo amigos que no la disfrutaron
a mi me gusto bastante...
nomas querias expresar tu envidia oculta y que fueron compas de clase! saludos
Publicar un comentario