El oficinismo te ha infectado sin remedio toda vez que lo único que deseas es la llegada del viernes.
La ciudad se vuelve tan grande como tu mochila y tu mochila se vuelve poquito menos grande que la esperanza de unos minutos libres para poder leer, dibujar, escuchar música, escribir o comer tranquilamente.
Al final de mis veinte. Parte V
-
Entre las varias más historias que se pudieran contar pero que no haré por
sobriedad de tiempo y espacio pasaron los meses. Enero fue un mes muy malo
para ...
Hace 2 horas
6 comentarios:
Yo espero los viernes porque cambia la cartelera y nuevas pelis y así, pero creo que también estoy medio infectada de oficinismo..Como dicen los garrapatos "hace calorrr mucho calorrr". Creo que necesitamos vacaciones, de menos comer y chismosear.
Abrazo.
Jajajja... otro huevón frustrado. Ya somos dos. Llevo como seis años chambeando en oficinas y aún no me acostumbraba hasta que comencé en el que estoy. Que te sea leve...
au, y esa esperanza se vuelve un poco más chica que el dolor de espalda porque siempre usaste "maletín" y pesa requeteharto.
qué bueno que ya compraste una mochila de dos tirantes
Pues a desinfectarse y pronto!!! Ande que usted no es de los que se deja llevar por la rutina…..
los periodos de tiempo de ocio y personales disminuyen mientras todos comemos del sistema que tanto criticamos, como si así pudiéramos zafarnos o, al menos, justificarnos por formar parte de él...
Huevón frustrado con mochila de dos tirantes, que no se deja llevar por la rituna pero sin tiempo para el ocio, comer o chismorrear. Ha nacido un nuevo protagonista.
Publicar un comentario en la entrada