12.6.09

Morfeo no hace tríos.

La emoción del romance y los ronquidos del galán le roban el sueño.
Cuando por fin logra dormir, es porque el galán comienza a sufrir un terrible insomnio, una tortura provocada por una constante rayadura de disco en su cabeza: ¿acaso esto sí va a funcionar?
Así se representa el desbalance de una aventura.

6 comentarios:

Diana dijo...

Te entiendo, más de lo que quisiera aceptar. Me pasa lo mismo, exactamente lo mismo, una cama, la aventura y yo no mezclamos, y mientras el ronca yo me pregunto babosadas, y aunque no me las pregunte el sueño no llega, es tan desgastante que estoy llegando a la conclusión de que no vale la pena... suerte.

Love doctor dijo...

Bueeeeno, es un desbalance, pero no una razón para dejarlo. Mira, toda relación carece de equilibrio: siempre uno ama más que el otro, comparte más que el otro, besa y coge más rico que el otro, se entrega con más pasión y, en general, duerme mejor. Tú nomás mente feliz.

acid dijo...

es lo bonito! la insertidumbre d saber si estas en lo correcto o no.. no me a pasado pero supongo que funciona asi... love doctor acepto tu request, cuando nos fumamos uno? jajaja ..

tnf25 dijo...

bueno..esto me ha recordado aquella canción de los Presuntos Implicados, en esa frase de:…que habrá tras tu mirada?, que tanto oculta y tanto da, vuelve a la cama a soñar, que amor que poco piensa, veras como comienza…la flor de la mañana hoy, sembraste en mi ventana fingiendo que fingías, que me amabas….

Pablo Hajnal dijo...

Gracias por comentar.
Ahora te invito a que veas al rey desnudo en:
www.pablohajnal.blogspot.com

Rafael dijo...

Hay un libro de Banana Yoshimoto que se llama Sueño Profundo. Me recuerda al primer relato.

Tengo alma, pero no soy un soldado.

La belleza está donde uno la encuentra.