12.3.09

Libertad financiera

Desde que supe del tal Robert Kiyosaki ese, no me ha dejado de obsesionar. No nada más por su idea de la riqueza, y el fascinante concepto de "libertad financiera" (digo fascinante por su falibilidad tan ridícula y tan presta a la ironía), sino además por la fama tan rotunda que resultó tener entre amigos y familiares. Una fama totalmente inesperada y espontánea, que surge en las conversaciones producto meramente de la casualidad.

2009, para mis finanzas, se proyecta más convicto que otra cosa. Preso de mis deudas, todo empleo que surja en los próximos meses servirá para pagar todo lo que me ha sido prestado. Saldadas las deudas, probablemente no seré liberado por buena conducta, pues en la lista faltará por tachar el apartado de Hacienda.

Lo bueno es que hay muchos tipos de libertad. La más padre, la de la infancia. Rebasada la frontera de la conciencia, ahí cuando uno comienza a dominar el lenguaje articulado y a poseer recuerdos, se pierde todo tipo de libertad sin reglas (no nos engañemos: la libertad financiera no es libertad sino ilusión de libertad aplicada al consumo). 

Y aquí comienza el verdadero impulso de este post: la paradójica prueba de la libertad financiera.

El único altar al que le prendo veladora es al de Santa paradoja. Todas las noches, recito la oración a las cosas que son y no son, porque son otra cosa, y cada vez que me enfrento a una de sus manifestaciones cotidianas, la considero un milagro y le agradezco que siga en mi vida.

Y para paradojas, me declaro fanático de la expresión sin reglas de la libertad financiera. Qué digo financiera, de la libertad y ya: 

 
No tiene nada qué decir porque no sabe hablar porque a su edad no tiene qué hacerlo. Pero resultó muy lista. MUY, espantosamente lista. Sin saberlo pues, según los concientes, no puede saberlo. Su genialidad, se dice, es incomparable. Algunos sartenazos que le ha puesto a los conceptos de arte abstracto, arte en bruto y otras categorías (mamertas y de otras) del arte, se cotizan hasta en € 2000, que se van guardando para su educación, dicen sus papás.

No recuerdo haber hecho películas a los 2 años. Mucho menos obtener dinero por ellas. Si he vivido engañado por mi madre todo este tiempo, qué mal pedo.

Lo cierto es que, conciente o no, la niñata esta vaya que sabe de libertad financiera, creativa y genuina.

8 comentarios:

el ishmail dijo...

Jajaja... me recuerda a Rothko, Pollok, esos weyes. Que cagado. Quiero ver mas movies tuyas. El otro d[ia vi tu corto en el programa gay de teleshit. chido...

tnf25 dijo...

hey!!! pues es que la no libertad financiera, tal como la pintas no es tan mala del todo ehh!

Love doctor dijo...

A mi me encantaron las pinturas. Mi corto gay estará en cortocircuito, en el 22, pronto. Y también pronto, un avance de mi próximo corto, ji ji.

Y la prisión financiera no está mal. Nada está mal. Todo son interpretaciones...aaaaaaaaaaaah.

Francisco Palacios dijo...

Pues cuando crezca quiero ser como la tal Aleita.
(Vaya paradoja en la que me he metido.)

Abril Mora dijo...

La libertad en sí es la utopía más grande. Hoy, en este mismo momento no me puedes dar un ejemplo de libertad, lo ke conocemos no es más ke una estúpida chaketa mental y conformismo. Nadie necesita más libertad porke nadie lucha por ella.

Un saludo y chido blog!

Itzaminsky dijo...

Aelita andre es hermosa

D♠NN‽ † DAR♪Ω dijo...

esto es
caso para Fernando Savater y compañia

dios sabe que lo que mas nos apriciona extorciona y esclaviza es el dinero
tanto lo que se mueren por una sor juana ( como mua )
asta lo que se codean con Miguel Hidalgo

Todos somos productos y consumidores
de nuetra propia pseudolibertad

Paulina I (Primera) dijo...

Oye, ¿recuerdas a mi hermana la más pequeña y hermosa?, igual aún no sabe hablar pero creo que deberíamos sonsacarla a que se exprese artiiiisticamente y así juntar el dinero (guiño guiño) para el futuro..

¡Abrazos guapo!

Tengo alma, pero no soy un soldado.

La belleza está donde uno la encuentra.