30.11.07

Popotitos


Son muy bellas las piernas de Adrien Brody. Quiero.

La nueva película de Wes Anderson comienza con otra película. Se aplica más que nunca en el rigor de la geometría y la filmación frontal o de perfil, en la desaparición y reaparición de personajes por movimiento de cámara. En la presentación de una cosa nueva en cada corte. En la nula repetición de encuadres (creo). En la exhaltación de la familia como el grupo de personas más extraño con el que uno jamás convivirá. En la asignación de un color, una manía, una identidad definida por los objetos para cada personaje. En poner a Bill Murray en un papelito de tan paradójica ternura. Y en la falsificación de los espacios filmados en estudio, refinación de uno de los recursos que requería mayor estilización.

Qué padre.

25.11.07

QUE CHINGADOS


A donde se nos fue. Tan rapido se nos fue...

22.11.07

Cuando veo a través del universo, oueeee

Lo mejor que puede pasar en un musical, por tratarse del "más no realista de todos los géneros", es que el cine haga aquello que la canción no puede. Y Julie Taymor lo logra, nada más que un inexplicable ímpetu le provoca no se sabe qué ganas de terminar echándolo todo a perder.

Coroegrafiar lo cotidiano, desde el fut o el basquet hasta a las prostis, los empleados y los indigentes, amalgamando la música no diegética de manera completamente irreal al contexto de realidad de la película. Multiplicar al locutor-cantante. Sobreimprimir, proyectar imágenes en los personajes, perforar y crear irrealidades llenas de imaginación. Cambiarle el tono a la interpretación de una rola de los Bitles. Usar máscaras, marionetas monumentales, avivar escenarios de pisos a paredes. Todo, para terminar en un ridículo teatralizado que, sin embargo, convence.

Porque la película rete bonita que es, con todo y un montón de payasadas poéticas, como el alucine de Bono interpretando al Doctor Robert, un número musical de la psicodelia que nos recuerda lo nefasto que era; la pesadilla de Salma en repetición de enfermera cargada de felicidad; el mal gusto de cambiar Revolution de prendida a trágica, y Hey Jude de profunda en sermón; peor tantito, dejarnos con las ganas de escuchar como el romance alcanzaba su cúspide entre Lucy y Jude, con la canción que era obvia, y que no quedaba mal para cerrar con broche de oropel todo el numerito de más de dos horas.

Sin embargo, con todo y todo, la volvería a ver. El cine es a veces muy así, muy d'esos.

20.11.07

VAYAN TODOS A VER "XXY" AHORA MISMOOOOO

Música no diegética que se vuelve diegética porque "cuando me pongo los audífonos parece que la gente escucha lo mismo que yo", y porque cuando me siento un monstruo apago la música que la gente no sabe que proviene de la radio y no de editorializantes efectos externos.

Malditas cineastas sudacas, entre la directora de esta maravilla y Lucrecia Martell, me van a volver loco, lleno de paradójicos corajes que me hacen feliz porque todavía hay quienes descubren maromas expresivas en el cine no subtiulado.

El conflicto implícito y desvelado en dosis de corticoide, para que primero parezca una cosa y luego otra y al final una completamente nueva.

UFF...

15.11.07

¿Cuál milagro, maestro Ayala?

Paradójico; pero, desde que entré a estudiar cine, menos tiempo tengo de ver películas. Entre las clases simultáneas de 9 a 21 horas diariamente, la preparación de los cortos y el rodaje de los mismos, apenas y para un capítulo de The office o una media hora de Days of being wild; porque si no, uno ya no pone atención y ni aprecia ni aprende ni entiende al menos tantito de la trama.

Porque yo soy de los que se duermen con mucha facilidad en el cine, además. Y varias veces, en plena madrugada, me ha despertado el reflejo del protector de pantalla del DVD.

Extrañado, el maestro Ayala exclamó un ¡milagro! cuando nos vio salir de La casa de Alicia el otro día. ¡N'hombre!, le dije anorteñado, lo que pasa es que "nos hemos estado campechaneando los horarios", por eso no nos ha visto.

El CUEC es como un karma que se nivela y desnivela constantemente. Afortunadamente, tras los rodajes de la so cold Ficción Uno, nos encontramos ante una temporada breve pero sustanciosa de tiempo libre; de tal manera que, en efecto, señoras y señores: LOS ESTUDIANTES DE CINE HEMOS PODIDO IR AL CINE.

Solos contra el mundo es una película perdida en la traducción, pero muy bonita. Una comedia romántica que se transforma en una tragedia de guerra, con un estilo de cámara rigurosamente libre de moverse y recomponerse y quedarse estática el tiempo que sea necesario, aunque de vez en vez se intercortan tomas de una manera más bien convencional, común a cualquier película. Sin embargo, muchas películas convencionales quisieran sustentar en esa libertad de la cámara un contenido tan difícil como el del amor entre dos hombres separados por sus procedencias geopolíticas.

El gran silencio ("este es el chúntaro estail..."), es una película concebida alrededor de hace trece años, porque sus protagonistas, monjes católicos de los alpes franceses, no se sentían preparados para permitir que el cine perturbara sus entregadas vidas. Transmisora de una inmensa paz, el documental verdaderamente no se mete de ninguna manera con los asuntos del monasterio. Los registra y los exhibe cronológicamente, empleando breves lapsos de película para presentar de frente y a la cara a los moradores de este ultra ascético filme.

La casa de Alicia es una telenovela brasileña bien hecha. No es melodrama, pues no hay música, y tiende al hiperrealismo pero hay ratitos de sobreactuación. Ayala dice que este tipo de películas comienzan a abundar tanto que parece que se ha creado un género nuevo. Como no siempre sé si el maestro se burla, habla en serio, o micha y micha, yo lo que le entendí es que está chido. Porque, además, no es sencillo hacer una telenovela bien: con diálogos cotidianos, villanos cuyo fin trágico queda en subtexto, conflictos dramáticos donde el sufrimiento no se vale de simplezas emocionales o rodeos circunstanciales.

Cállate y canta, es el divertido documental que exhibe la verdaderamente triste pero muy divertida historia de las Dixie Chicks, cuyo ascenso y caída y nuevo ascenso se sincronizaron con el inicio, fin y continuación de los ataques a Irak. También sin intervención alguna de los documentalistas, más que en el montaje, para mí que aquéllos supieron perfectamente aprovechar las circunstancias del escándalo de estas chavas pa seguirlas durante cinco años y sacar su película. Irreverentes, medio cínicas, inteligentonas, chistosísimas, esposas de tres de los hombres más guapos que me ha tocado ver en pantalla grande, y sorprendentemente talentosas, estas viejas le prendieron fuego y dividieron al público del género country, entre quienes apoyaban a Bush y quienes no, a pesar del error del ataque al país medioriental.

El cobrador es malísima, pésima. Absurda. Económica pero insignificante. Aburrida. Y ya.

También vi La mujer de mis pesadillas, pero en Cinemex; lo único que tiene de divertido es cuando a Ben Stiller lo reenvían a Estados Unidos pero como indocumentado. Es muy cagado. Cagadísimo. De verdad. Me estoy riendo ahora mismo.

Y me aventé What's new pussycat? de nuevo. Qué divertida es. De nuevo, me acuerdo y me carcajeo.

Más días de estos, ¿no? Prolíficos, llenos de aprendizaje. En un mes son las evaluaciones del primer corte de nuestros trabajos, deséennos suerte.

My name is Harry

¡¡¡Harry PUTER!!!

30.10.07

Malos hábitos de lo audiovisual y Muy silenciosa.

Puede ser algo intencional, pero parece mentira porque la verdad nunca se sabe. El problema es la costumbre de la nitidez en las películas. Susurros, voces que suenan como desde un hueco, gotas de agua que tintinean como campanas, espaldas en foco y rostros desenfocados, elipsis basada en el diálogo desincronizado con la imagen, son formas catalogadas como errores y no como posibles cualidades de la cultura visual .

Saca mucho de onda que no podamos ver claramentee a quien habla. A pesar de ello, se le identifica, no pierde importancia. Lo que sucede es que el pleonasmo de ver al que habla cambia en su sentido formal.

De igual manera, el tremendismo potencial del tema de Malos hábitos cambia cuando el equilibrio se acomoda más hacia el lado de las variables de la imagen y el sonido.

Casi lo mismo sucede con el espontáneo seguimiento que la imagen hace del menonita que conduce en círculos sin dejar de cantar; con la imagen del cultivo seco cayendo ante la acción de la máquina; con la filmación de una película mexicana en alemán. Más compleja aún es la manera de evadir la ficción para registrar un desayuno y un baño familiar que verdaderamente eso son. Y, el colmo de la expresividad, es comenzar y terminar con el día y la noche.

En Luz silencionsa, la narrativa se deslinda de toda similitud. Imagen y sonido se vinculan a las acciones casi siempre por sinécdoque. En Malos hábitos hay una estructura descriptiva de acciones más evidente, pero imagen y sonido expresan sentidos que se contraponen a las costumbres de lo audiovisual.

Forma y contenido

Soy tan chic. Cuando discuto de semiótica y arte mis manos rodean la copa de un Manhattan. Anuar bebía un Martini de frambuesas, mientras esperábamos a que comenzara Malos hábitos, en el Cinemex del World Trade Center, el domingo pasado.

A pesar de ser el mismo, un tema varía de acuerdo a la forma con que se le representa. De aquel pueden surgir simultáneamente una canción, una obra teatral, una novela, una pintura, un edificio, una fotografía y una película. Pero de las diferencias entre lso recursos y las cualidades formales de cada obra dependerá su complejidad, importancia o trascendencia. Pues, por mucho que se aproximen en su representación del contenido, de un solo tema se pueden decir muchas cosas de muy distintas maneras, por eso lo más saludable es acercarse al cómo se le representa, en contraste con solamente el qué.

La forma es lo que otorga el sentido, pues la forma puede ser también tema de una obra: una novela sobre la escritura, una pintura abstracta, una película sobre el cine.

20.10.07

De todos los que llevo, este es todavía el que más me gusta.

Próximamente en sus salas favoritas, mientras tanto en youtube.

Un compa uplodeó mis videos a youtube. Iren:

Mi ejercicio de dirección de actores del CUEC:







Un trabajo de la facu, sobre pirotecnia:



Gracias al Yuri por este parotote.

8.10.07

Lunes.

Dedicado a Sof


Me levanté tarde porque ayer, después de terminar el rodaje del corto de una compa del cuec, fuimos a la fiesta de otro compa de la escuela, quien cumplía años. Me siento muy cansado todavía. Le di de comer a Christian, mi saltamontes mascota. Fui por mi ropa limpia y, de paso, dejé otra bolsa de ropa sucia. Me bañé y no desayuné porque ya eran como las once y tenía que ir por mis ejemplares impresos de la tesina de licenciatura. Pensé VERGA, ahora sí es verdad. Me deprimí y me fui a tepito a comprar la segunda de my name is earl, el disco de blonde redhead y el de travis. Vine a la facu demasiado tarde para entregar los ejemplares de la tesina (VERGA, pensé). Además, olvidé que también hay que entregar ejemplares electrónicos que no tengo (VERGA VERGA). Así que me volví a deprimir, y por eso estoy en las compus de la vieja facu, entrando al messenger vía meebo y revisando las páginas alcahuetas (VERGA, mmm).


"Qué cagado ser gay y llamarse Anuar o Peter".

Celeste North.

25.9.07

13.9.07

Apuntes de computación

Mis más recientes investigaciones en el terreno de la antropología empírica de primer nivel de aprehensión demostraron que los computólogos son también artistas hiperactivos más que frustrados. Dibujan, cantan y bailan sin saciedad, pues sus procesos de pensamiento están acostumbrados a operar más allá del orden de máquinas sofisticadas. En un mundo donde sobran los estímulos al alcance de los sentidos, gente así no puede quedar satisfecha con facilidad.

Por otro lado, los computólogos suelen gozar de involuntarios prolongados segmentos de tiempo libre. En su ambiente de trabajo, adaptado en su propio hogar, los computólogos analizan y potencializan sus conocimientos para poder diagnosticar el estado de la parte dura y la parte intangible de una computadora.

Pero también se les agotan las posibilidades -que son directamente proporcionales al cuidado que el cliente ha tenido de su máquina. Cuando se alcanzan los límites, la solución más razonada orilla a los expertos a someter las unidades principales de almacenamiento a un auto-examen. Lo cual, dependiendo de la edad del modelo, toma tiempo suficiente como para que uno de los colegas suba por su guitarra y el otro saque su mandolina.

Las noches de computación se van entre los ensayos del próximo recital navideño, la revisión del repertorio conocido y el entretenimiento del cliente, quien eventualmente se une a los coros y comienza a solicitar temas de su agrado, encareciéndose las preocupaciones entorno a la cantidad de rayitas que ha avanzado el autoexamen de la computadora.

12.9.07

KERNEL PANIC

Una película de Alejandro Murillo. Próximamente en su cine club ingeniería.

5.9.07

Cineasta: Casos de la vida real

La fotógrafa entró al set, lo recorrió con su mirada de ponzoña, mientras los asistentes de arte se mordían los nudillos pensando lo peor. La fotógrafa observó: algo le parecía raro. Suspiró y dio un paso hacia adelante. Pero retrocedió. Miró más detenidamente. Era un objeto negro en una repisa, una antena de radio para el estéreo. Negó con la cabeza y lo movió. Los asistentes se miraron y con subtítulos se dijeron: Verga, ya comenzó a mover las cosas. Pero la fotógrfa volvió a suspirar, miró a los chicos y dijo: Está bien, a trabajar, nada se mueve a partir de ahora.

30.8.07

Esta vez no, tocayo

Mi tocayo Austruc dijo alguna vez, más o menos, que cuando un hombre -queriendo decir director de cine, explica más o menos siempre la misma historia, entonces nos encontramos frente a un autor de películas.


Pues, más o menos, no creo.

Cuando un cineasta encuentra o busca, explora o experimenta una forma para cada película, entonces nos enfrentamos a un reinventor del cine.


Más padre, ¿no?

Es como lo que, más o menos arrogante, decía Truffaut: "En Hollywood, la política de los autores muestra algunos de los más bellos árboles ocultos en medio de un bosque de conformismo".


El problema es que poquitos lo notan.

Discutiéndo contra el éxito, más que menos arrogante, escribió: "Todas las grandes películas de la historia del cine son películas fallidas".


Pero ellos se lo pierden.

Pero, lo más chingón, es lo que dijo Baecque: "Ya no existe una jerarquía entre grandes y pequeños temas, buenos y malos mensajes".


Yupi.

19.8.07

Simple pero imprevisible. Emorme.

A Thriller for all seasons

Con reclusos filipinos

Una parodia india

Con Legos

El de a de veritas

30.7.07

No apto para enemigos de la piratería


Hay igual número de maneras de ponerle música a una película como cantidad de cineastas trabajan en el negocio. Todo depende de qué tan inventivo nos salga el muchacho. O la chica, claro está. Aunque no es ni la mitad de buena que la cinta que originó la versión teatral en la que se basa, por varias razones, Hairspray no resulta nada mala.

Cuando a una obra se le distingue como musical, no a pocos se les crispan las cejas o los bigotes. A mi mamá, por ejemplo (las cejas, no seamos manchados). Afirma y reafirma que es una molestia tener que aguantarse a que el personaje, de la nada, rompa a cantar lo mal o lo bien que se siente, que porque la vida no es así.

Es cuando ella dice eso último que se me crispa el bigote. Yo, que desde que tengo un año de edad salgo en fotografías con los audífonos puestos y la pinche sonrisa colgate en la redonda cara, no puedo más que molestarme, pues cotidianamente le pongo música y ritmo a lo que pasa en mi vida.

Además, en las películas siempre hay música. No sólo eso. Generalmente, y por convención, esta surge de la nada, casi siempre poquito a poco, y sin mayor justificación que la de emocionar, mediante la más grande de todas las artes, hasta al más insensible de los espectadores.

Entonces, eso de que los musicales usan canciones sin justificación alguna, no es más que un pretexto para sacarle al género. Es decir, ¿justificado en cuanto a qué? Si de todas maneras el género musical es el menos realista de todos los que hay -y, por lo mismo, el más perfecto, pues quién no quisiera un soundtrack automático para todos los días.

En Hairspray de John Waters, obra no musical, Tracy baila todo el tiempo, con ritmazo y sincronía perfecta; impera un doble sentido en los diálogos; las canciones tienen una gran cantidad de subtexto; existe un tono grotesco designado a criticar las actitudes de la sociedad gringa de aquella época; y todos los personajes tienen una misión clara y desarrollada a lo largo de la cinta. La nueva película carece de todo esto.

Pero no se queda ahí. A pesar de que la grotesca original se diluye en chistes integrados a las letras de las canciones o las formas de cantar de los personajes, las canciones parodian las melodías típicas sesenteras y permanece el mensaje de no discriminación de una forma bastante elocuente y ecuánime -gracias a imágenes documentales de las marchas por los derechos civiles, por ejemplo.

Ya sea para abrir una nueva secuencia, transitar de una a otra, surgir dentro de una poco a poco o por irrupción, modificar el espacio o el tiempo (ir de un lugar a otro, de un momento del día a otro); o para cosas más complejas, como hacer que una sola canción se refiera a varios personajes a la vez, y los compare sin explicaciones, la música de la película funciona de maneras muy diversas a lo largo de la película.

Las coreografías bastante hacen con la expresividad del tiempo y el espacio también. Con un paso de baile, los espacios se modifican: la azotea cambia por un salón de flamenco, el show de Corny Collins por el Negro Day, el pasillo de la escuela por la humeante sala de maestros o el baño de mujeres, y la parada del autobús por el techo del camión de la basura.

La película del genio de lo grotesco es más interesante y compleja, pero esta es también muy diferente, más allá de que se le modifica el género. Curiosamente, en la otra hay más coreografías, y hasta creo que mejores. Es una película musical porque mucho de su estructura depende de que haya música, nada más que carece de la convención de la narrativa mediante canciones. Pero eso sólo la hace más compleja y original.

Lo que más sintoniza las dos cintas es la tragedia en que terminan las villanas, Velma y Amber. El teatro las perdona, pues en unos cuantos versos del número final ellas se disculpan y renuevan sus ideologías de vida. Pero en las películas se quedan como villanas castigadas, por mucho que en la nueva Hairspray Amber finja coquetearle a un negrito bailarín.

La nueva Hairspray es muy divertida, pero lejos de la crítica al racismo y discriminación históricos de la sociedad gringa, aunque muy cercana a lo mejorcito del último cine musical.

En memoria

22.7.07

NOT ENOUGH TELEVISION

¿Puede uno ver suficiente televisión en una semana? ¡Pff! Uno puede ser (inintecionado pero afortunado sic), suficiente televisión en un día. Y eso que en casa de mi mamá no hay FX. Mi tour vacacional de hoy comenzó tarde, a la una pe eme, junto a Will y Grace y su fascinación por la insuperable mejor televisión de todas: la real, la de los vecinos peleándose atormentados por los problemas maritales. Cortesía de la rendija de calefacción que conecta oportunamente depto con depto, oreja con pleito.



El tour continuó con las pantorrillas -mmmm- de Charlie Sheen, las botas de Courtney Cox y la paranoia de Matthew Perry -mmmm-.

El primero, coronado por el humor de los guionistas de Two and a half men, desplegando toda una comparación entre las narraciones de la vida salvaje de Animal Planet con lo que se puede afirmar, ciertas veces, de la vida cotidiana (aquí vemos al macho enfrentándose a la hembra por el dominio del refugio).

La segunda, vestida de Monica, derramaba un chistesito consumista en el cual unas botas carísimas terminaban siendo el azote de Chandler, pero también el de los doloridos pies de su señora esposa (no importa, estoy bien, se me ven preciosas).

El mismo Chandler, vestido de melodrama, vuelca en su nueva serie lo que fuera su humor paranoico habitual en los Amigous . Ni así se salva, el pobre; ni el cambio de género lo rehabilita como actor de nada. Tal parece que ninguno de los friends podrá dejar de reproducir los rasgos de sus viejos personajes, ni siquiera mediante supuestos nuevos conceptos.

Quise leer. De verdad lo intenté. Pero ni por un segundo pude apagar la tele. Abrí el libro en la página de MTV. Dije, ps igual y los videos son música. Poquito me imaginaba yo. Luché contra Gwen Stefani y pudo más la teoría del cine. Me hice pendejo con Dido, nada difícil. Pero llegó Amy Winehouse y me puse a bailar en la silla. Con la pena, señor Fassbinder.

Más noche, casi cuando por terminado el tour, en la parte reflexiva de la película de mi día, donde el protagonista pega la cabeza en la ventana y mira al cielo con ojitos pensativos, me imaginé un país donde hubiera al menos un poquitito de la calidad de la tele gringa.

No tanto en sus temas como en el rigor de sus formas. El problema no es copiar tales formas, sino preocuparse en desarrollar al menos una. UUUUNAAAAAAA....

En eso, sintonicé la versión regioncuatro de la niñera. Así, con minúsculas. Desfachatadamente mal traducida. Infame cambio del tema barbarastreissandesco por una cumbia -o algo así. Desafortunado humor, declamación de subtítulos que -por supuesto- ni pena ajena dan. Perezosa, poco imaginativa, penosa. Mejor me fui a leer. Hasta mañana.

Miércoles 18 de julio de 2007.

Algo más bonito que la tele:


18.7.07

Esto, Lynch y la congelada de uva...

S-P-E-A-C-H-L-E-S-S

¡¡¡NO PUEDO ESPERAR!!!

(Finamente presentado por el coprotagonista de mi último corto)

17.7.07

Mee gousta l'enfermerou Betty

Lo absurdo no es creer que los personajes de una telenovela son gente de la vida.

Lo absurdo es que puede haber cosas de la vida que son increíbles, como que tu hijo/cómplice se muera por efecto de la bala que la víctima disparó en defensa propia. Lo cual ya es bastante absurdo, pues de una escena fílmica ficticia se concluye algo sobre la vida, tal y como cuando la vida toma sentido gracias a la influencia de la ficción en nuestras mentes.

Es un círculo vicioso.

La ficción no está para representar la vida ni para explicarla, sino para tomar de ella lo que es significativo para la creación o la comunicación de significados que son complementarios del sentido de la vida.

Para la enfermera llegó la última de las más utópicas redenciones que pudo ocurrir en la era de la información: la incorporación de las ficciones de la vida a las de la tele.

¡SÍ SE PUEDE! ¡SÍ SE PUEDE!



(-Finamente- Recomendado por Crispín Zaragoza)

10.7.07

No entendí

Hoy vi una publicidad de coca cola pintada en uno de sus camiones repartidores:

"Por difícil que sea, mantenga la distancia"

Es bueno saberlo, para mantener la fuerza de voluntad. ¿Será psicología inversa? ¿Los conductores de coca cola serán ex microbuseros?

Barrocos maniqueísmos

Tsss...el circo barroco (así, con minúsculas).

ROCK ME AMADEUS, aunque Mozart ni barroco era.

El circo barroco estuvo en el teatro de la ciudad (con minúsculas por vendido), en una función que (esperamos sea única, debut y despedida), mezcló bailarines con modelos con igual distincióncon que uno usa calcetines diferentes o escribe amerika o anarkia, indiferentemente de si todos bailaban la flauta mágica o la maldita vecindad -en su cover de josé josé.

Qué pedo. No es pedo. No estaba pedo.

Circo barroco manierista malo, sin todo el chiste de lo que sería -por ejemplo, el barroco de un viernes en el Patrick Miller. Hasta los de la maldita o los de kinky (¿se escribe así? No miento, también en el circo barroco hubo un número de kinky), se sentirían indignados de tal asunto, que ni circo es. Lo más cirquero es un pinche numerito de acrobacia aérea que está bonito pero ni chiste tiene.

Ni Bob Fosse deliró tanto al sublimar sus deseos en un espectáculo.

Pero todo está en la mente, y yo creo que fui incapaz de haber visto semejante cosa. Es que además no me duele porque fue gratis.

6.7.07

Totally fucked

Tras el sexo, el olor del otro se impregna en nuestra piel. A veces es gozoso, dulce, pero también pude ser culpable, asqueroso, etc.

Un coqueteo puede empujar a muchas cosas cuando se subleva el dominio de la cachondería.

Para quitarse el olor del sexo, se comió unos grasosos tacos de la esquina, los primeros con que se topó. Se bañó y talló con ahínco, profundamente. Llovió y aprovechó para quedarse bajo el agua un rato. Caminó después mucho rato, para que el sudor le corriera por la frente y la espalda.

De todas maneras, nunca reconoció si su propio olor había combatido el del otro. No recordaba como olía su propia piel. Entonces, se asustó.

Desde antes del sexo ya había pensado que esto ocurriría.

Pasó su nariz por sus brazos y manos, olfateando como perro. La ropa le olía al indefinible olor de siempre, al de costumbre, al indiferenciable.

De todas maneras, no lo cacharon.

26.6.07

Paxton at the theatre

El Paxton me ha ganado el post de Spring Awakening, así que yo me voy a aventar uno sobre Grey Gardens.

En la historia de los reinados democráticos gringos, ninguna aristocracia ha brillado, a excepción de los quenedi. Y, más que ellos como aristócratas, una mujer que nada tonta se recuperó de la muerte del presi pa casarse con un millonetas griego, con eso que dicen que son los que cojen más...

Las primas de esa chica bubié se pasaban de excéntricas. Se supone que fueron las que le enseñaron el arte de ser bella desde el debut hasta la despedida aunque, con el declive familiar de su aristocracia, terminaron viviendo en la más absoluta de las infamias, autorecluídas en una cochina mansión con 28 descuidadas habitaciones habitadas por cincuenta gatos. Iugh.

Por supuesto que si yo tubiera el dinero me burlaría de los pocos aristócratas que ha tenido la historia de mi país. Pero lo haría con el mismo buen gusto que los autores de Jardínes grises (¿a pooco no inspira desencanto una mansión que, de entrada, se llama así?).

Christine Ethersole (creo que así se llama), dijo en su acceptance spich que en joligud nomás le negaban papeles que porque estaba ya dando el traste, pero que el honor de recibir un premio Tony por el papel de la prima bubié la llenaba de orgullo. Tómenla.

En este número, la prima se arrima a hablar de la moda y los cambios históricos. Lo mejor es el modo en que las frases musicales se rematan con tarareos de la actriz, un rasgo del personaje que no está en lo que canta sino en cómo lo canta. Inventiva teatral musical, qué buena onda. Disfruteichon.

P. D. Lo más seguro es que este musical no fuera considerado el mejor del año por la mayoría de los tony-votantes debido a que no todos los años se produce un musical rockero como Spring Awakening, con chavos protagonistas y mucho desmadre emocional integrado.

P. P. D. Abajito del clip de Grey Gardens, les dejamos con el clip del documental que inspiró este número musical.



25.6.07

París, soy gringo y te amo


O hace mucho que no iba al cine, o las siempre hartas ganas de ir a la noche de los publívoros (así, con minúsculas), me provocan un éxtasis inexplicable al ver una película como París, te amo, a la cual oportunamente ya le cambiamos el nombre.


Todas las películas deberían ser así. Compilaciones de pequeñas películas. ¡¡Parece como si hubiera un canal de cortometrajes sin comerciales!! ¡¡O un canal de comerciales de ningún producto!!


Como niño en dulcería, abrí los ojos como quien va al cine por primera vez hecho todavía un crío. Abstractos, narrativos, mudos, subjetivos; cómicos, fársicos, de terror o malodramáticos como su madre. De a poquito ni se siente que Julliette Binoche hace el mismo papel de siempre, o que Gena Rowlands y Ben Gazara se ven completamente ridículos actuando de anciana pareja nunca jamás divorciada.


Refrescante, dijo mi Julio. Levantas el seguro de la lata y hace pst. La toma y haces aaaaaah.


Yo más bien digo versátil. No nada más se trata de hacer un chingo de peliculitas sobre una ciudad y un sentimiento, sino de inventar una película muy distinta a la anterior, a pesar de que exista tal unidad temática. Que más bien yo diría que la unidad temática está en que los protagonistas son puros gringos.


23.6.07

Si tomamos en cuenta que los huesos no son vegetales...

...entonces las gelatinas no son dignas de la dieta de un vegetariano...

11.5.07

Chin...ya está muy cerca...

Ojalá no importe mucho si es mejor o peor que la original...

10.5.07

¿Shaekesprrrrr?

En gringo, Shakespeare se pronuncia sin acentos engolados (así dice Niche), ni solemnidades. Se le pone música y, en la mejor tradición del showbiz -del cual somos declaradamente fansss: SEX AND VIOLENCE. Bueno, no tanto violence por sí misma, como sexo violento, pero en bonito. Cuando en lugar de duro de matar abunden las vidas en rosa, va a salir mi película d'esto:

7.5.07

Disculpa, ¿a qué ojo prefieres que te vea?

Me di cuenta de una cosa bien súper cabrona. Es mentira que se puede ver a los ojos. Estoy seguro qu ni la persona más pinche honesta del mundo es capaz de decir toda la verdad pegando su mirada a la del otro. Es mentira, y la fóvea está para comprobarlo.

En un solo punto de la Gioconda podemos concentrar la vista. En una partecita de la imagen total del puente de Brooklyn, en la manita santa de la Venus naciente, o en el cabello o en la nariz de Corre Lola Corre, pero nada más.

No se puede ver la boca completa, sino uno solo de los labios. No una palabra, sino a lo mejor una de sus letras. Una a la vez.

No se puede ver a los ojos; a lo mejor nomás uno. Cuando decía ver a los ojos, en realidad veía a una nada dispuesta por toda la faz de la mirada, oscilando el punto de atención a cada rato.

A mí me gustan tus dos ojos, por eso le campechaneo entre uno y otro cuando me sincero contigo.


2.5.07

Sapo descalabrado

El sapo le preguntó al plomero: ¿cuánto te debo? El plomero cotizó a partir de su experiencia con otros sapos: van a ser cien. El sapo se asustó, buscó en su cartera, y no se rajó. Más tarde, se vería su cara de sapo en el espejo.
Mejor le hubiera quedado a deber.

16.4.07

CINCO TOROS CINCO

Habiendo 365 días al año, ¿por qué nomás tener cinco películas para toda la vida?

Soy incapaz. Me declaro un incompetente. Hasta hace poco me sentía un indefinido, sin personalidad propia, pero más bien he desarrollado una capacidad de adaptación más parecida a una neurosis, con ataques de volubilidad e inconstancia. Aunque he de decir que mi paciencia me hace una persona bella, y mi carisma alguien altamente sociable, modestia aparte. Ah, también soy muy confiable.

Pero a nadie le interesa todo lo anterior. El problema es que nunca estoy seguro de una sola cosa. Me afecta, sobre todo porque mucha gente parece ser muy decidida al respecto. Pero yo no: yo nunca sé cuál es mi top cinco de nada.

Por ejemplo: el otro día fui a la cineteca a ver Sunshine de Danny Boyle (que para cuando termina resulta que ni está tan chida ni es tan imprescindible. Es muy ruidosa, auch). Luego lueguito, porque hay que aprovechar que la cineteca nos sale gratis, me metí a ver, por enésima vez en este año, en pantalla grande y 35mm: Todos dicen que te amo, de Woody Allen.

Va más allá esa gana de seguir queriendo verla. No es nomás que me guste mucho y casi casi me pueda llamar FAN (porque creo que tampoco soy tan fan de nada). No. ¡¡¡Es que nunca la consigo en la piratería!!! Tengo que aprovechar la más mínima y práctica oportunidad.

La puedo recitar enterita. Me encanta. Ya sé lo que va a suceder, a dónde se va a mover la cámara, qué canción sigue y cuándo comienza. Esta vez me fijé que los diálogos tienen consecuencias indirectas durante toda la película, aprecié la ridiculez de algunos números musicales, pero también exhalté como nunca la variedad de formas con que la música irrumpe en la película, y me di cuenta que Julia Roberts sí canta bien feo. Las otras veces, vivía yo enamorado.

Entonces pensé: a huevo, esta sí está dentro de mis cinco favoritas, ¡por fin tengo algo que decir de mí a la gente! En mi top cinco de películas está una de Woody Allen. Tal vez mi top cinco es de puras películas de Woody Allen. Como La rosa púrpura, Hannah y sus hermanas, Interiores, El dormilón y Sweet and lowdown.

Pero...¿y Annie Hall? ¿Qué pasa con Take the money and run, Alice, Radio Days, Manhattan (que en la escuela conocen como la película que me inspiró a estudiar cine), Celebrity, Destruyendo a Harry, Sombras y Niebla, Scoop...?

Mi cabeza se hizo un manojo de películas. Luego se hizo un manojo de escenas, tomas, transiciones, diálogos, efectos especiales. Mejor seguí disfrutando la película.

13.4.07

Me ganaron la idea (ya me vengaré)

Con esta pienso hacer mi audición al Coro Comunitario de la Ciudad de México. Neta.

3.4.07

Escribir películas


El día que me dí cuenta que ya no tengo buena memoria, conocí a Javier Solórzano. Es muy guapo, tiene muy buenas piernas. El señor corría como todos los miércoles, alrededor del Parque Hundido, donde estaba yo buscando locación para un ejercicio de la escuela. Me le uní a su carrera, él desaceleró el paso, le platiqué que ps escribo de cine y que quería que viera mis textos pa ver si le gustaban y por 'ái me recomendara con alguien. "¿Tienes buena memoria? Porque se nota que no tienes condición física", me dijo. Ignoré el insulto y afirmé que sí, que no me fallaba el coco.

Poco sabía yo. A la fecha, dudo de mi memoria, porque el señor Solórzano nunca me respondió el correo que le envié. Maldita memoria, maldita confianza.

En fin. Paradójicamente, recuerdo que, de chavito, yo sí tenía buena memoria. Es más, podía recordar películas enteras nomás de haberlas visto una solita vez. Así fue como escribí mi primer film: Psicosis, de Gus Van Sant. Neta.

Volví a casa tan, pero tan emocionado, que me senté concentrado, tomé lápiz y papel, y comencé a escribir ló que acababa de ver.

Ingenuo de mí, luego me percaté que, más sencillo, era posible comprar la pinche película sin ninguna necesidad de perder el tiempo ni la energía. Pero era un chamaquito emocionado; todavía lo soy, cuando voy al cine.

Tal vez sea que, ahora que no tengo memoria, confío mucho en ella; mientras que, cuando tenía cerebro para almacenar cosas, desconfiaba de tal capacidad. Quise preservar la película, pero no me imaginé que, más que eso, la iba a rehacer, a reescribir.

Había cosas que no podía poner en palabras. No eran emociones ni impresiones de la película como una trama o un argumento, sino asuntos de estilo, de la imagen y el sonido, de la película como cine, como formas de combinación de sus elementos. Ahí surgieron un montón de dudas.

Fue así como descubrí por primera vez el cine, por contraste con la palabra escrita. No pude escribirlo, nada más pensarlo, tenerlo en la cabeza.

Cuando Ayala Blanco tuvo en sus manos el guión que Ricardo Garibay escribió para Los hermanos Del Hierro, película de Ismael Rodríguez, igualmente se emocionó. Era la manera más cercana de tener la película en sus manos. Pero, la que él considera "la mejor película en la historia del cine mexicano", no estaba en ese guión. Lo que Ayala había visto no estaba ahí. Decepción.

Por muy bueno que el guión esté escrito, por mucho que haya ediciones suyas con todo e imágenes del rodaje, nunca será lo mismo. La película estará siempre en la cabeza de quien la concibió, y será cosa distinta en el papel, y tal vez más distinta aún en pantalla.

Menos mal que tenemos la tecnología, y la piratería, para preservar las películas. De cualquier forma, el cine nunca podrá existir sólo en el papel, afortunadamente.

23.3.07

Esto se dijeron el panadero y la chica del café-internet.

- ¿Qué le doy, güerita? ¿Una mordida, un beso?
- Tsss, ¡¿qué pasó?!
- Nooo, es que así se llaman los panes: mordida, beso de azúcar...
- ¿Y si le pido una concha?
- Ah, pues mi oficio es ser panadero.







21.3.07

¿Quién teme a la Academia de Cine?


En el padrón electoral de la academia mexicana de cine se encuentran muchas personas respetables. Yo diría que unas cinco, suficientes y bastantes. Claro que, si Eminem es académico de la de Hollywood, por qué la del CCC, digo, la de México, no iba a contar con Paul Van Dyk entre sus votantes. Seguro él sí votó por El cielo dividido. Me cae que ese Dj pasado de moda sabe más del cine que sí se hace en nuestro país. Es más, me cae que es uno de los promotores de Julián Hernández en la Berlinale. Yo soy fan.


Felicidades a Guillermo Del Toro y su película. Felicidades a Maribel Verdú por recoger el premio de Isabel Coixet, por una película donde la dientona esa no tiene nnnnnnaaaddda que hacer. Felicidades al presidente de la academia, porque un aviador de tan altos vuelos no es cualquier ouei. Y felicidades a Cuarón, por aparecer sobre el escenario en la cúspide de las hipocresías, después que su película de la mamá no fue inscrita a la competencia de hace algunos años.


Felicidades a la producción del evento por el rencuentro de Molotov, quién iba a decir que un grupo de rock tocando en Bellas Artes iba a estar TAN, sensacionalmente TAN FUERA DE LUGAR. También gracias por vestir a mis compañeras del CUEC con una linda playera de grypho (las minúsculas son nuestras), nada más para luego decirles que mejor siempre ya no salían, porque el premio se pierde entre lo blanco. Ah, y muchas gracias al comité encargado de repartir invitaciones, por la presencia de Blue Demon; seguro en los óscares no faltan nunca ni Paul Hogan ni The Rock. Todo por andarle copiando a los gringos cada detalle.


Felicidades al cine mexicano, si no fuera por ustedes uno nunca quisiera salir de aquí despavorido.

12.3.07

De la serie: híjoles, el ARRRRRTE


Este hombre debería conocerme, segurito le gustan los musicales. Soy F-A-N.

1.3.07

Metáfora de la producción de cine independiente


"Si chocas con una pared suficientes veces, se hace un hoyo"
(Lo dijo: mi bastante malo profesor de Producción. Menos mal que se me hace muy guapo).

23.2.07

Yo estoy borracho

visiten no estoy borracho

21.2.07

Ante el fracaso

Soñé que era dependiente de una tienda de abarrotes. Era un espectador de mi mismo, era como ver una película donde alguien que se parecía a mí actuaba. Me veía en close up, en plano general, en medium shot, siempre con ropa distinta y haciendo algo muy aburrido. Eran imágenes muy largas donde me dedicaba a leer, escribir, ver la tele, leer una revista, el eriódico, o laticar con una anciana clienta de la tienda.


La tienda era pequeña, pero muy bonita. Bonita me refiero a que es de las que uno podría ver en la Del Valle, como la que está cerca del CUM, a donde llegan todos los niños y niñas bonitos a comprar cigarros y drogas. En mi sueño había varios clientes con look de cineastas (o al menos ese era mi razonamiento inconsciente). Me pedían que un refresco de dos litros, que salsa, que si tortillas milpa real (porque están más baratas, según). Yo los atendía con una sonrisa, y ninguno se me iba sin antes quitarme de dudas: ¿usted es cineasta, verdad?


La escena cambiaba sin que me resondieran. Desperté con la sensación de que, a huevo, alguno tendría que darme trabajo algún día. El trabajo de mis sueños.


7.2.07

Según yo, ya está lista.


Todo lo que este trabajo tiene que decir se dice acerca de una experiencia que el lector sólo podrá obtener fuera de estas páginas. Truman Capote escribió que cuando las películas son realmente buenas son “antiliteratura”[1]. Elegir el ejercicio del pensamiento a través de la palabra escrita para referirse a un texto cinematográfico implica traducir los significados de una materia de la expresión a otra, lo cual, se ha dicho al principio, facilita el análisis de la película al extraer de ella lo más significativo recurriendo no a su secuencialidad sino a la selección de aquello que es más significativo, deteniéndolo en el tiempo para profundizar lo más posible en su descripción y análisis.
[1] Truman Capote, Retratos, Anagrama, P.

Haya habido guión en papel o no, para los efectos del presente trabajo no nos importa. Si lo que hemos desarrollado aquí, a partir de los conceptos de nuestro marco teórico, no es posible encontrarlo en el último tratamiento escrito por su autora, es lo de menos. Lo importante es que se rompieron expectativas en distintos niveles, comprobando la única regla del cine: su continua innovación expresiva.

Una de las principales metas de este trabajo fue comprobar cómo las decisiones del director limitan y potencian la capacidad de las formas del cine en una película, tomando en cuenta que hablar de película significa referirse a la realización textual de una parte del universo de significados que comprende el cine. Un director actúa arbitrariamente en la selección del estilo que mejor convenga a las necesidades de la película, y así satisfacer necesidades personales o industriales, aunque siempre cabe la posibilidad de que ambos tipos se combinen.


Bajo estos lineamientos hemos descubierto que la segunda película de Sofia Coppola no persigue un pretencioso afán por copiar los estilos de la vanguardia asiática, el cine más complejo de la actualidad, nada más para parecer inteligente y “artística”. Tampoco el capricho de la hija de Francis Ford Coppola por hacer cine nada más porque tiene el dinero. Al contrario, y sin el más mínimo afán por juzgar la personalidad de la hija de uno de los más grandes cineastas e la historia -pero confiando en que es por inteligencia y no por intuición, descubrimos que Perdidos en Tokio es una película donde las mínimas combinaciones de imagen y sonido estructuran significados complejos, rompen expectativas a distintos niveles –desde el que concierne al género hasta el que concierne al formal y al de los académicos, pero de Hollywood.

2.2.07

Hombres necios que irracionalmente son la causa de aquello que acusáis

Le dice uno al otro:
- Eres incapaz de reconocer que te equivocas.
- A lo mejor. Solo dame una oportunidad para terminar este error llamado tú, y entonces aceptar que me equivoqué contigo.




28.1.07

De la serie: grandes criminales de la historia.



Que la mayoría los apoyara no significa que hayan hecho lo mejor.

24.1.07

Análisis estructural de un par de hombres

Ocupado encontrando respuestas, mirando mil nubes de paz en el cielo, me fui a la cama un domingo, puse el despertador y deseoso cerré los ojos, en la espera de un nuevo día de clases. Comparto ahora las impresiones que dos profesores en particular han causado en mí estas dos semanas:

- Juan Mora asegura que Mel Gibson le robó el estilo de su película Retorno a Aztlán para hacer Apocalypto. Juan Mora es profesor de montaje, y un seductor como lo definiría mejor Truman Capote: de los que no muestran sentimiento alguno. La imagen acústica de este profesor de montaje leyendo, es decir, la que no toma en cuenta el sedante de su voz, es muy seductora.

- Pepe Navarro es un músico con cabeza de cineasta. La imagen conceptual de este profesor de música para cine, mediante la cual lo definimos por la suavidad del deseable ruido de su voz, y no por las greñas largas detrás de una brillosa calva, ni por la jipiosa ropa que usa, es también muy seductora.

11.1.07

Ideas vacacionales.

Que del hombre sea el perro su mejor amigo, pues yo seré del hombre su peor enemigo.

4.1.07

Había una vez...


...Una virgen suicida que se volvió una reina (con y sin albur). Una princesa que apenas era mayor de edad cuando recibió la bendición y se convirtió en reina. Pero nunca dejó la fiesta ni la alta costura. Tampoco le dio a la corte de Francia el orgullo de verle ni una sola de las lágrimas que la angustia por las exigencias del mundo adulto le arrebataron, pues se prometió nunca defraudar a nadie.

Tal parece que Sofia Coppola piensa que la Historia es una gran fiesta de disfraces, así que pidió a sus amigos se vistieran bajo los dictados de la temporada previa a la Revolución Francesa, para celebrar la opulencia que rodeó a María Antonieta.

La hija de uno de los cineastas más rigurosos ocupa el minimalismo más riguroso sin dejar ciencia cierta de cuán concientemente. Menos diálogo, menos acción, menos cámara fija, pero mucha más espontaneidad. La película más libre de las tres y media en su filmografía.

La reina es una superestrella, gastadora y ganosa, ponedora y muy borracha. Se enamora sin mucho preámbulo ni diálogos en los que parezca que el personaje deja de hablarle al otro personaje porque tiene que decir literalmente al espectador lo que siente.

La película no justifica la supuesta realidad histórica, sino que crea una realidad propia, en la que prevalece la música que la autora escucha y los hábitos de la opulencia que seguramente la malacostumbró antes de observarla y creer que a lo mejor en otra época fue igual.

Con desfachatez, María Antonieta se acuesta en su gran cama, duda de la confianza de su corte y bebe champagne mientras se prueba vestidos, zapatillas y uno que otro par de CONVERSE imperiales hechos a mano. Pero nunca por accidente, pues todo en la película depende de la estilización de los elementos que no concuerdan con la época.

La imagen y su composición funcionan a partir de la habilidad del fotógrafo y la cámara en mano. La música le quita verosimilitud pero expresa una emotividad distinta, poco usual, retadora y anticonvencional, transmitiendo también mensajes subliminales gracias a las letras de algunas canciones. No apta para puristas. Los actores gritan extasiados o cuchichean en un rincón sobre lo que pasa en primer plano. Cuando no hablan, la tensión aumenta con el enfrentamiento de miradas seductoras.

Definitivamente, la embriaguez de la reina provocó la toma de La Bastilla y el abucheo inconforme que arruinó la función de gala del Festival de Cannes para la directora. Por intuición, más que por inteligencia y dominio de un vocabulario cinematográfico, la película contradice las convenciones del cine, todo lo que se ha filmado de acuerdo a un “deber ser”.

La voz en off deja de ser la del narrador omnisciente para ser la expresión de un personaje ausente, en otro país o en otro lugar del fragmento de espacio que aparece en pantalla. El vestuario y la actitud de los personajes deja de ser una recreación fina para ser la expresión de la superficialidad tal y como la conocemos, pero aplicada a otro momento y otras circunstancias. Y la música cambia la fidelidad y verosimilitud para expresar la realidad emocional de la corte francesa de un modo distinto, claramente definido por la realidad emocional de la cineasta.

Estas decisiones no son del tipo al que estamos acostumbrados. Pero lo importante aquí es el atrevimiento, la desfachatez de la artista por hacer algo no como se ha visto. Claro está, a los que ignoramos mucho de Historia, aquellas virtudes del cine nos parecen fantásticas. He ahí los talones de los Aquiles, la parte aparentemente inconcebible e incomprensible del asunto, el reto: algunas arbitrariedades, así como algunos accidentes estilizados, pueden también ser rigurosos.

Comedias vacacionales (complaciente reseña cinematográfica)


A veces el tiempo libre lo pone a uno de buenas, muy de buenas. Por eso algunas películas de veras gustan cuando uno se viste (después de yacer desvestido) con la intención de divertirse, aunque hay también quienes se ven decepcionados en sus expectativas.

Igualmente, uno elige la película que quiere ver de acuerdo a un cierto tipo de disposición. El otro día, pues, estuve dispuesto a reír, enamoradillo y con ganas de ir en bola al cine, así que nada mejor que una comedia romántica MADE IN GRINGO, con mi amorcillo de ese entonces (anteayer, actually).

Primero que nada, hay quienes llevan ya rato en esto de la comedia. Aparte están los hermanos Farrelly. En esto del negocio de las risas, Nancy Meyers ha logrado que Steve Martín sea ubicado también como El Padre de la Novia I y II, y que Diane Keaton volviera a tomarse la foto como candidata al Óscar por Alguien tiene que ceder. Logros que, sobre todo, la parte femenina sabe apreciar, y todos apreciamos que ese sector incluye a casi todos los gays del mundo.

Es decir, si quiere usted, decididamente, reír viendo a Cameron Díaz enamorarse y a Kate Winslet azotarse, vaya a ver The Holiday, todavía en cines. Clásica como algunas de las comedias gringas clásicas, esta gusta sobre todo por poco común: dos historias en que las protagonistas nunca se conocen, sino hasta el final.

Cursi y simplona, ñoña y empalagosa como un fruit cake decembrino, la película acepta todos estos adjetivos no sin asumir que las maneras de transmitir tan sobadas emociones ya caducaron.

Por eso, neuróticas y solitarias, las protagonistas se conducen rumbo a una espontánea vacación, para así deshacerse de sus síndromes fastidiosos: resistir el amor no correspondido y aguantarse el llanto hasta llegar a la apartada casa en medio del campo, de Kate Winslet, y recibir el fastidioso llamado del omnisciente narrador que reafirma la infame soltería de Cameron Díaz como si narrara el trailer de algún churrazo.

La directora rinde homenaje poco discreto a la comedia clásica de Hollywood por partida doble: transmitiendo la misma cursilería mediante un planteamiento bastante original, al mismo tiempo que integra a la trama al vecino viejo, ficticio escritor de comedias del Hollywood de antaño.

Si digo más, arruino la función, único reproche a una película que puede vaciarse si se platica pero no se ve. Pero a leguas se nota quienes se sientan a dirigir luego de estudiar a los clásicos. Again, solo si está dispuesto.

29.12.06

Las mamás: gente peligrosa, unas tramposas.

Siempre se salen con la suya, hay que renunciar a ellas. Saben, son gente que tiene hijos.

11.12.06

Informe de gobierno

Como Primera Dama, otorgo un balance de lo que fueron estos doce meses juntos, el blog y yo (omito los posts de cuando dije que estaba enamorado y los de mi japi birday, porque esos son inmediatamente indispensables). El criterio fue la cantidad de comentarios, la originalidad y que mi mejor amiga o Tamara o alguien importante hubiera comentado.

1.- Reflexiones sobre la modernidad que nos aguarda.

2.- Lo que hubieron de escuchar mis orejotas adoloridas, cuando me sacaron las muelas.

3.- Manifiesto en favor del cine.

4.- Recetario parael convaleciente de muelas del juicio.

5.- Ok, ok, estuve enamorado alguna vez.

6.- Nuevo manifiesto en favor del cine.

7.- Homofobia en los cielos.

8.- En ocasiones me harto del blog.

9.- Gran GRAN compendio de videos en internet.

10.- Recetario para hacer un filme de horror oriental.

11.- El que creo que estuvo mejor que todos.

Se aproxima el recuento

Lo mejor del 2006 en este grandioso blog que todo mundo tiene olvidado

Porque Hugo lo ha pedido, la celebreichon completa

No es que no los haya podido invitar, ni que los hubiera querido fuera de la celebreichon, es que Arnold tuvo a bien brindarme esta sorpresa.

Una muestra pequeña de los festejos por mi autoproclamación

Tengo alma, pero no soy un soldado.

La belleza está donde uno la encuentra.